Línea de Banda
En inglés: Sideline
La línea de banda es cada una de las dos líneas longitudinales que delimitan los lados más largos de la cancha rectangular de baloncesto, corriendo paralelas entre sí y perpendiculares a las líneas de fondo, extendiéndose 28 metros de longitud en canchas que cumplen las especificaciones oficiales de FIBA. Conocidas como sidelines en inglés, estas líneas junto con las líneas de fondo definen completamente el perímetro de la superficie de juego, estableciendo los límites dentro de los cuales se desarrolla toda la acción del baloncesto competitivo. En la configuración estándar FIBA de 28 metros de largo por 15 metros de ancho, las dos líneas de banda están separadas exactamente 15 metros entre sí, corriendo paralelas desde una línea de fondo hasta la otra. La NBA utiliza canchas ligeramente mayores con líneas de banda de aproximadamente 28.65 metros de longitud separadas por 15.24 metros, reflejando las dimensiones imperiales de 94 pies por 50 pies. Ambos sistemas utilizan líneas trazadas con pintura de 5 centímetros de ancho, con el borde interior de la línea definiendo el límite oficial de la cancha. La línea de medio campo intersecta ambas líneas de banda exactamente en sus puntos medios, dividiendo cada línea de banda en dos segmentos iguales de 14 metros en canchas FIBA. Esta intersección es crucial porque define las zonas delantera y trasera que regulan violaciones de campo atrás, donde un equipo no puede regresar el balón a su zona trasera después de avanzarlo completamente a la zona delantera. El punto exacto donde la línea de medio campo cruza la línea de banda se marca claramente y sirve como referencia visual para árbitros y jugadores. El área fuera de límites adyacente a las líneas de banda es donde se ubican elementos esenciales del partido. El banquillo de cada equipo se posiciona típicamente a lo largo de una línea de banda, generalmente del mismo lado para ambos equipos pero en mitades opuestas de la cancha. La mesa de anotadores, cronometradores y estadísticos se sitúa en el centro de una línea de banda, tradicionalmente opuesta a los banquillos. Esta configuración permite que los oficiales de mesa tengan vista clara de toda la cancha y comunicación directa con los árbitros durante interrupciones del juego. Los saques desde la línea de banda ocurren frecuentemente durante el juego cuando el balón sale de límites lateralmente. El jugador que ejecuta el saque debe posicionarse fuera de límites en el punto más cercano donde el balón salió, con un pie a cada lado del punto marcado por el árbitro. Tiene cinco segundos para poner el balón en juego y puede moverse lateralmente a lo largo de la línea pero no puede alejarse de ella ni desplazarse antes de soltar el balón. Los defensores pueden presionar agresivamente estos saques, posicionándose cerca del sacador para dificultar pases limpios. Los equipos diseñan jugadas específicas para saques de línea de banda, especialmente en situaciones críticas de final de cuarto donde cada posesión es valiosa. Estas jugadas de saque utilizan pantallas elaboradas, cortes sincronizados y movimientos de señuelo para crear espacios donde receptores puedan recibir pases sin presión defensiva excesiva. Las jugadas desde saque de línea de banda en zona delantera cerca de la línea de medio campo son particularmente complejas, aprovechando todo el arsenal ofensivo del equipo en espacio comprimido. La regla de cinco segundos para saques se aplica estrictamente por los árbitros mediante conteo visible con los dedos. Si el sacador no logra poner el balón en juego dentro de cinco segundos, se pita violación y la posesión pasa al equipo contrario. Esta regla previene que equipos consuman tiempo excesivo durante saques, manteniendo el flujo del juego. En situaciones de presión defensiva intensa, equipos pueden solicitar tiempo muerto para evitar violaciones de cinco segundos y diseñar mejor la jugada de saque. Estratégicamente, las líneas de banda actúan como restricciones que limitan el espacio disponible para maniobras ofensivas. Los defensores utilizan las líneas de banda como aliado, forzando a atacantes hacia las bandas donde tienen menos opciones de pase y movimiento. La expresión llevarlo a la banda o forzar hacia la línea de banda describe esta táctica defensiva fundamental. Los jugadores hábiles con manejo excepcional pueden operar efectivamente cerca de las líneas de banda, utilizando cambios de dirección súbitos y control preciso del balón para evitar violaciones mientras mantienen opciones ofensivas. El espacio entre la línea de banda y las primeras filas de espectadores o estructuras físicas varía según las instalaciones. Las regulaciones FIBA recomiendan mínimo 2 metros de espacio libre alrededor de la cancha para seguridad de jugadores que corren a máxima velocidad y frecuentemente terminan fuera de límites por momentum. En pabellones profesionales modernos, este espacio es generalmente mayor, incorporando zona de fotógrafos, personal de transmisión y asientos de lujo courtside que se han convertido en características premium de la experiencia del baloncesto profesional. La proximidad de espectadores a las líneas de banda en baloncesto profesional es única comparada con otros deportes mayores. Los asientos courtside ubicados a metros de las líneas de banda permiten a aficionados experimentar la intensidad física del juego, escuchar comunicaciones entre jugadores, y ocasionalmente interactuar con la acción cuando balones sueltos llegan a las primeras filas. Esta intimidad contribuye a la atmósfera electrizante de partidos profesionales y justifica precios extraordinariamente altos para asientos courtside en mercados como Los Angeles Lakers o New York Knicks. El mantenimiento de las líneas de banda requiere repintado regular para mantener visibilidad clara, especialmente importante para decisiones arbitrales sobre situaciones fuera de límites. Las áreas de las líneas de banda cerca de los banquillos pueden experimentar desgaste acelerado debido a tráfico de sustituciones, personal de equipo y movimiento constante durante el partido.