Posesión
En inglés: Possession
La posesión es el período de tiempo durante el cual un equipo tiene control legal del balón y el derecho a intentar anotar, constituyendo la unidad fundamental de análisis del juego de baloncesto moderno. Una posesión comienza cuando un equipo obtiene control del balón mediante rebote defensivo, balón robado, tiro libre convertido del rival, saque de banda o cualquier otra circunstancia que le otorgue el control, y termina cuando el equipo contrario obtiene control del balón, se comete una violación, se anota una canasta, o se produce una falta. El concepto de posesión es absolutamente central para comprender el baloncesto contemporáneo tanto desde perspectivas tácticas como estadísticas. Cada posesión tiene una duración máxima establecida por el reloj de lanzamiento: 24 segundos en la NBA y competiciones FIBA internacionales, con una reducción a 14 segundos en situaciones donde el equipo ofensivo recupera el balón tras rebote ofensivo o ciertas faltas defensivas. Esta limitación temporal obliga a los equipos a ejecutar su ataque con propósito y eficiencia, impidiendo que mantengan el balón indefinidamente sin intentar anotar. La calidad de cada posesión individual es más importante que el volumen total de posesiones, principio fundamental del baloncesto analítico moderno. Los equipos exitosos maximizan el valor esperado de cada posesión mediante selección inteligente de tiros, minimización de pérdidas de balón, y creación de oportunidades de alta calidad. Las estadísticas avanzadas modernas utilizan la posesión como unidad base para evaluar eficiencia ofensiva y defensiva. La métrica de "puntos por posesión" mide cuántos puntos genera un equipo en promedio por cada posesión ofensiva, siendo considerablemente más informativa que estadísticas brutas de puntos totales que no consideran el ritmo de juego. Un equipo puede anotar muchos puntos totales simplemente jugando a ritmo muy rápido con muchas posesiones, pero esto no indica necesariamente eficiencia ofensiva superior. La eficiencia ofensiva, calculada como puntos anotados por cada 100 posesiones, permite comparaciones justas entre equipos con estilos de juego radicalmente diferentes. Similarmente, la eficiencia defensiva mide puntos permitidos por cada 100 posesiones, evaluando la calidad defensiva independientemente del ritmo. El concepto de "ritmo de juego" o "pace" se define precisamente como el número de posesiones que un equipo tiene por partido, siendo métrica crucial para caracterizar el estilo de juego. Equipos de ritmo rápido maximizan el número de posesiones mediante transiciones rápidas, presión defensiva que genera pérdidas, y ataques expeditos, mientras que equipos de ritmo lento controlan el tempo mediante ataque posicional elaborado y defensa sólida que limita las posesiones de transición. Ambos enfoques pueden ser exitosos si se ejecutan con la eficiencia apropiada por posesión. Las posesiones se clasifican en diferentes tipos según cómo se desarrollan. Las posesiones de transición ocurren inmediatamente después de cambio de posesión, cuando el equipo ofensivo intenta anotar antes de que la defensa rival se establezca completamente, generalmente dentro de los primeros 8-10 segundos del reloj de posesión. Estas posesiones suelen ser más eficientes porque la defensa está desorganizada y hay más espacios para atacar. Las posesiones de medio campo o ataque posicional ocurren cuando la defensa ya está establecida y el ataque debe ejecutar jugadas diseñadas para crear ventajas mediante movimiento de balón, pantallas y cortes. Las posesiones finales de cuarto, especialmente las últimas posesiones de partidos cerrados, son extremadamente valiosas y típicamente se diseñan cuidadosamente con jugadas específicas durante tiempos muertos. El final de cada posesión puede clasificarse en varios resultados: canasta de dos puntos, triple, tiro libre, pérdida de balón, falta ofensiva, o tiro fallado que lleva a rebote. La distribución de estos resultados determina la eficiencia ofensiva del equipo. Los mejores ataques maximizan los porcentajes de tiro mediante selección inteligente, generan muchos tiros libres mediante penetraciones agresivas, minimizan pérdidas de balón mediante decisiones cuidadosas, y obtienen rebotes ofensivos que les dan posesiones adicionales. La gestión de posesiones es especialmente crítica en situaciones de final de partido. Cuando un equipo está ganando por margen estrecho en los minutos finales, puede intentar "consumir reloj" o "matar posesión", utilizando la mayor parte del reloj de lanzamiento antes de intentar tiro, reduciendo así el número de posesiones restantes para el rival. Esta táctica requiere paciencia, control del balón, y capacidad para generar tiro de calidad incluso con poco tiempo en el reloj. Cuando un equipo está perdiendo, debe buscar posesiones eficientes y rápidas para maximizar el número de oportunidades ofensivas restantes, frecuentemente mediante defensa presionante que intente acelerar el ritmo y generar pérdidas. El concepto de "flecha de posesión" o "posesión alterna" se utiliza en competiciones FIBA y baloncesto universitario para resolver situaciones de balón retenido o salto entre dos después del salto inicial. La flecha indica qué equipo recibirá posesión en la próxima situación de salto entre dos, alternando así la posesión de manera justa. Las estadísticas de posesión también incluyen métricas como pérdidas de balón por posesión, porcentaje de posesiones que terminan en asistencia, y distribución de tipos de tiro. Los equipos modernos utilizan análisis sofisticados de datos de posesión para identificar fortalezas y debilidades, optimizar selección de tiro, y desarrollar estrategias específicas contra rivales particulares basadas en cómo estos equipos defienden diferentes tipos de posesiones.