FIBA
En inglés: FIBA (International Basketball Federation)
La FIBA (Federación Internacional de Baloncesto) es el organismo rector del baloncesto a nivel mundial, fundado en 1932 en Ginebra, Suiza. Esta organización internacional es responsable de establecer las reglas oficiales del baloncesto, organizar competiciones internacionales y promover el desarrollo del deporte en todos los continentes. La FIBA cuenta con 213 federaciones nacionales afiliadas, divididas en cinco zonas continentales: FIBA África, FIBA Américas, FIBA Asia, FIBA Europa y FIBA Oceanía. La historia de la FIBA comenzó cuando ocho países fundadores (Argentina, Checoslovaquia, Grecia, Italia, Letonia, Portugal, Rumania y Suiza) se reunieron para crear una entidad que unificara y regulara el baloncesto internacional. Desde entonces, la organización ha crecido exponencialmente, convirtiéndose en una de las federaciones deportivas internacionales más grandes del mundo. La FIBA tiene su sede central en Mies, Suiza, y trabaja en estrecha colaboración con el Comité Olímpico Internacional. Entre las principales responsabilidades de la FIBA se encuentra la organización de competiciones de prestigio mundial como la Copa del Mundo de Baloncesto FIBA, que se celebra cada cuatro años y reúne a las mejores selecciones nacionales del planeta. También supervisa los torneos de baloncesto en los Juegos Olímpicos y coordina campeonatos continentales como el EuroBasket, el AfroBasket, el FIBA AmeriCup y el FIBA Asia Cup. Además, la FIBA organiza competiciones juveniles, femeninas y de baloncesto 3x3, una variante del deporte que ha ganado gran popularidad en los últimos años. Las reglas de la FIBA difieren en varios aspectos de las reglas de la NBA. Por ejemplo, los partidos FIBA constan de cuatro cuartos de 10 minutos cada uno, en lugar de los 12 minutos de la NBA. La línea de tres puntos está más cerca del aro en FIBA (6.75 metros) comparada con la NBA (7.24 metros). La zona restrictiva tiene forma de trapecio en FIBA, mientras que en la NBA es rectangular. Estas diferencias requieren que los jugadores que transitan entre ambas competiciones adapten su juego y entendimiento de las reglas. La FIBA también desempeña un papel crucial en el desarrollo del baloncesto a nivel global, proporcionando programas de formación para entrenadores, árbitros y administradores deportivos. A través de su programa de desarrollo, la FIBA ayuda a países con recursos limitados a construir infraestructura, entrenar personal y promover el baloncesto entre los jóvenes. Esta labor ha sido fundamental para la globalización del deporte y el surgimiento de nuevas potencias baloncestísticas en regiones como África, Asia y Oceanía. En el ámbito del baloncesto de clubes, la FIBA ha organizado competiciones como la Basketball Champions League, que ofrece a equipos europeos una alternativa a la EuroLeague. Esta competición ha ganado prestigio y se ha convertido en una plataforma importante para clubes de nivel medio-alto en Europa. La FIBA también regula las ventanas internacionales, períodos designados en el calendario donde las ligas nacionales deben pausar para permitir que los jugadores representen a sus selecciones nacionales en partidos clasificatorios. La relación entre la FIBA y la NBA ha evolucionado con el tiempo. Inicialmente marcada por tensiones sobre el calendario de competiciones y la participación de jugadores profesionales en eventos internacionales, ambas organizaciones han trabajado para encontrar un equilibrio que beneficie al baloncesto global. La participación de estrellas de la NBA en los Juegos Olímpicos desde 1992, conocido como el "Dream Team", marcó un punto de inflexión en esta relación y ayudó a elevar el perfil del baloncesto internacional. La FIBA continúa adaptándose a los cambios en el deporte moderno, implementando nuevas tecnologías como la revisión instantánea, modernizando sus reglas y explorando nuevos formatos de competición. Su visión es hacer del baloncesto el deporte más practicado en el mundo, accesible para todos, sin importar edad, género o capacidad física. A través de iniciativas como el baloncesto 3x3, que debutó como deporte olímpico en Tokio 2020, la FIBA busca innovar y expandir el alcance del baloncesto a nuevas audiencias y contextos urbanos.