Estadísticas
En inglés: Statistics
Las estadísticas en baloncesto constituyen el sistema cuantitativo mediante el cual se registran, analizan y evalúan acciones individuales y colectivas durante partidos y temporadas, proporcionando métricas objetivas para medir rendimiento, identificar tendencias, comparar jugadores, y fundamentar decisiones estratégicas. La evolución de las estadísticas del baloncesto, desde registros básicos de puntos hasta análisis avanzados multidimensionales, representa una de las revoluciones más significativas en el entendimiento del deporte, transformando la evaluación de talento, construcción de equipos, y filosofías tácticas. Las estadísticas tradicionales básicas incluyen puntos anotados, rebotes capturados (ofensivos y defensivos), asistencias, robos, bloqueos, pérdidas de balón, faltas personales, y minutos jugados. Estas métricas han sido registradas consistentemente desde los inicios del baloncesto profesional y constituyen la base histórica para comparaciones y récords. Wilt Chamberlain anotó 100 puntos en un partido en 1962, un récord que permanece como uno de los más icónicos en todo el deporte. Oscar Robertson promedió un triple-doble (doble dígitos en tres categorías) durante la temporada 1961-62, una hazaña considerada imposible hasta que Russell Westbrook lo logró en 2016-17 y subsecuentes temporadas. Sin embargo, las estadísticas tradicionales tienen limitaciones significativas reconocidas por analistas modernos. Los puntos totales no capturan eficiencia: un jugador que anota 30 puntos en 30 intentos de tiro es menos efectivo que uno que anota 25 en 15 intentos. Las asistencias no reflejan pases que crean ventajas dos o tres pases antes de la canasta. Los rebotes no distinguen entre capturas contestadas versus rebotes no disputados. Estas limitaciones precipitaron la revolución del análisis avanzado. La era moderna del análisis estadístico avanzado comenzó con Dean Oliver y su trabajo seminal 'Basketball on Paper' (2002), donde introdujo conceptos como ritmo de juego, eficiencia ofensiva y defensiva (puntos anotados o permitidos por 100 posesiones), y las 'Four Factors' que determinan victorias: porcentaje de tiro efectivo, porcentaje de rebote, cuidado del balón, y tiros libres. Estos conceptos transformaron la comprensión del baloncesto, revelando que eficiencia es más crítica que volumen. El porcentaje de tiro efectivo (eFG%) ajusta el porcentaje de tiro tradicional para reconocer que los triples valen más que los tiros de dos puntos, calculándose como (Canastas + 0.5 * Triples) / Intentos de Tiro. Esta métrica simple pero poderosa revela eficiencia ofensiva real. Jugadores como Stephen Curry, quien combina volumen masivo de triples con porcentajes excepcionales, genera valores de eFG% superiores a 60%, extraordinarios incluso para centros que solo tiran cerca del aro. True Shooting Percentage (TS%) va un paso más allá, incorporando tiros libres en la ecuación de eficiencia, calculado como Puntos / (2 * (Intentos de Campo + 0.44 * Intentos de Tiro Libre)). Esta métrica reconoce que generar tiros libres es habilidad valiosa. James Harden durante su período con Houston Rockets (2017-2020) generaba valores de TS% superiores a 61% a pesar de tomar tiros extremadamente difíciles, porque su habilidad de generar tiros libres compensaba porcentajes de campo moderados. Player Efficiency Rating (PER), desarrollado por John Hollinger, fue una de las primeras métricas all-in-one que intentó resumir contribución total de un jugador en un número único. PER ajusta estadísticas por ritmo, pondera eventos según su valor, y normaliza por minutos jugados. Michael Jordan mantiene el PER de carrera más alto de todos los tiempos (27.91), reflejando su dominio multidimensional. Sin embargo, PER tiene sesgos conocidos que favorecen jugadores ofensivos de alto volumen. Win Shares, desarrollado originalmente para béisbol y adaptado al baloncesto, estima cuántas victorias contribuye un jugador mediante desempeño ofensivo y defensivo. Esta métrica proporciona contexto de impacto en victorias. Kareem Abdul-Jabbar lidera en Win Shares de carrera (273.41), reflejando su excelencia sostenida durante 20 temporadas. Box Plus/Minus (BPM) y sus variantes (OBPM para ofensiva, DBPM para defensiva) estiman la contribución de un jugador por 100 posesiones en comparación con un jugador promedio. Estos valores positivos indican contribución superior al promedio, mientras que negativos indican inferior. LeBron James consistentemente genera valores de BPM entre +8 y +12, entre los más altos de la historia. Value Over Replacement Player (VORP) extiende BPM estimando valor total de un jugador comparado con un reemplazo de nivel mínimo, ajustado por minutos jugados. Esta métrica es particularmente útil para identificar jugadores más valiosos de una temporada específica. La revolución del tracking óptico (cámaras SportVU y sistemas similares) a partir de 2013 generó avalancha de datos nuevos: distancia recorrida, velocidad, touches (toques de balón), tiempo de posesión, tipos específicos de tiros (catch-and-shoot, pull-up, tiros en el aro, etc.), y métricas defensivas como deflexiones. Estos datos proporcionan granularidad sin precedentes. Las estadísticas de tracking revelaron conceptos como 'gravity' (gravedad) ofensiva, midiendo cómo defensores reaccionan a jugadores específicos incluso sin el balón. Stephen Curry tiene gravedad ofensiva extraordinaria: defensores se estiran 30+ pies para contestar sus tiros, creando espacio masivo para compañeros. Esta influencia no aparece en estadísticas tradicionales. En análisis moderno de NBA, métricas como Net Rating (diferencial de puntos por 100 posesiones cuando un jugador está en cancha) proporcionan medidas de impacto contextual. Los Golden State Warriors de 2015-16 tenían un Net Rating de +10.8, históricamente dominante.