Eficiencia Defensiva
En inglés: Defensive Rating
La eficiencia defensiva, también conocida como Defensive Rating (DRtg), es una métrica que mide el número de puntos permitidos por un equipo o jugador por cada 100 posesiones defensivas. Al igual que la eficiencia ofensiva, la normalización por posesiones en lugar de minutos o partidos es fundamental porque ajusta por ritmo de juego, permitiendo comparaciones válidas entre diferentes eras y estilos. La fórmula a nivel de equipo es directa: Eficiencia Defensiva de Equipo = (Puntos Permitidos / Posesiones Defensivas) × 100. Para jugadores individuales, el cálculo es notoriamente complejo y controvertido, ya que la defensa es inherentemente una actividad colectiva donde aislar la contribución individual es extremadamente desafiante. Dean Oliver desarrolló la metodología original de Defensive Rating individual, que estima los puntos permitidos atribuibles a un jugador específico basándose en estadísticas defensivas (robos, tapones, rebotes defensivos), minutos jugados, y la eficiencia defensiva del equipo. Sin embargo, las limitaciones de esta aproximación son ampliamente reconocidas en la comunidad analítica. La eficiencia defensiva de equipo es considerablemente más confiable y significativa que las estimaciones individuales. A nivel de equipo, la eficiencia defensiva promedio de la NBA ha variado históricamente entre aproximadamente 104 y 112 puntos permitidos por 100 posesiones, con tendencia ascendente en años recientes debido a cambios de reglas que favorecen la ofensiva. Las mejores defensas de la historia moderna han alcanzado eficiencias defensivas por debajo de 102-103 puntos por 100 posesiones. Los San Antonio Spurs de 2003-04 registraron una eficiencia defensiva de 95.3, una de las mejores en la era moderna, aunque comparaciones directas con eras más recientes son complicadas por diferencias en ritmo de juego y reglas. En la era contemporánea, los Boston Celtics de 2007-08 con Kevin Garnett, Paul Pierce y Ray Allen exhibieron eficiencia defensiva de 98.9, mientras que defensas élite recientes como los Milwaukee Bucks de 2019-20 y los Los Angeles Lakers de 2019-20 operaron alrededor de 104-106 puntos permitidos por 100 posesiones. Eficiencias defensivas por debajo de 105 son consideradas élite en el contexto moderno, 105-108 excelentes, 108-111 buenas, 111-114 promedio, y por encima de 114 deficientes. El Defensive Rating individual, a pesar de su popularidad en sitios como Basketball-Reference, debe interpretarse con extremo cuidado debido a limitaciones fundamentales. La defensa es intrínsecamente una actividad de equipo donde la comunicación, rotaciones, y esfuerzo colectivo determinan resultados tanto o más que el talento individual. Un jugador puede ser un defensor excepcional pero tener un DRtg individual mediocre si sus compañeros de equipo son defensivamente débiles, o puede tener un DRtg excelente simplemente jugando en un sistema defensivo superior con compañeros de élite. Además, la fórmula de DRtg individual depende primariamente de estadísticas de box score (robos, tapones, rebotes defensivos) que capturan solo una fracción de las contribuciones defensivas. Los mejores defensores perimetrales frecuentemente no acumulan robos voluminosos porque priorizan contención y presión sin jugar passing lanes de riesgo. Los mejores defensores interiores pueden disuadir tiros sin bloquearlos, una contribución no capturada en estadísticas tradicionales. El posicionamiento defensivo preventivo que evita que el balón llegue a áreas peligrosas no genera ninguna estadística. Por estas razones, la comunidad analítica avanzada ha desarrollado métricas defensivas más sofisticadas basadas en tracking óptico: puntos permitidos por tipo de defensa, frecuencia de contestación de tiros, porcentaje de tiro del oponente cuando el jugador es defensor principal, diferencial de porcentaje de tiro permitido versus promedio del tirador, y métricas multivariables como Defensive RAPTOR, Defensive EPM, y Defensive LEBRON que utilizan modelos de regresión con cientos de variables para estimar impacto defensivo. Estas métricas modernas generalmente superan significativamente al DRtg tradicional en capacidad predictiva y captura de valor defensivo real. Los factores que impulsan la eficiencia defensiva de equipo son diversos y complejos. Los Four Factors defensivos correspondientes a los ofensivos incluyen: porcentaje de tiro permitido al oponente (el factor más importante, típicamente ponderado alrededor del 40%), tasa de turnovers forzados mediante presión y robos (25%), porcentaje de rebotes defensivos que previenen segundas oportunidades (20%), y tasa de tiros libres permitidos (15%). Las mejores defensas destacan en múltiples factores: limitan porcentajes de tiro mediante contención y protección del aro, fuerzan pérdidas mediante presión y disrupciones, controlan el tablero defensivo, y minimizan faltas innecesarias. El análisis moderno también enfatiza la importancia de la selección de tiros permitidos: defensas contemporáneas priorizan forzar tiros de media distancia mientras protegen la zona restringida y los triples de esquina, reconociendo que los tiros de media distancia tienen el valor esperado más bajo. En construcción de equipos, la eficiencia defensiva es tan crucial como la ofensiva para el éxito de campeonato. Históricamente, casi todos los campeones de la NBA han tenido defensa top-10 en eficiencia defensiva, y muchos han tenido defensa top-5. El análisis de Net Rating (eficiencia ofensiva menos eficiencia defensiva) revela que los equipos más exitosos destacan en ambos extremos, aunque existe debate sobre el balance óptimo: algunos sostienen que defensa de élite es más sostenible en playoffs, mientras que otros argumentan que ofensiva de élite es más difícil de construir y más valiosa.