Esquina
En inglés: Corner
La esquina en baloncesto es el área donde la línea de tres puntos se transforma de arco semicircular a línea recta paralela a la línea de banda, extendiéndose hasta encontrarse con la línea de fondo, creando uno de los espacios más estratégicamente valiosos en el baloncesto moderno debido a que representa el tiro de tres puntos más corto disponible en la cancha. En canchas FIBA, la distancia desde la esquina hasta el centro del aro es de 6.75 metros, idéntica a la distancia del arco de tres puntos en toda su extensión, pero en canchas NBA existe una ventaja geométrica significativa ya que la línea recta de tres puntos en las esquinas está a solo 6.71 metros del aro comparado con 7.24 metros en el resto del arco. Esta diferencia aparentemente menor de 53 centímetros en la NBA tiene implicaciones masivas en la estrategia moderna del baloncesto profesional. Los equipos diseñan jugadas específicamente para generar tiros abiertos de tres puntos desde las esquinas, reconociendo que estadísticamente estos tiros tienen porcentajes de conversión superiores al promedio debido a la distancia reducida. Tiradores especializados desarrollan dominio particular de los tiros de esquina, posicionándose estratégicamente en estos espacios durante posesiones ofensivas y convirtiéndose en amenazas letales cuando reciben pases desde la penetración o el poste. El espaciamiento ofensivo moderno enfatiza ubicar tiradores en las esquinas para maximizar el espacio en el medio de la cancha. Cuando tiradores competentes ocupan ambas esquinas, estiran la defensa horizontalmente, obligando a los defensores a cubrir distancias mayores y creando carriles de penetración más amplios hacia el aro. Los grandes hombres modernos como pivot que pueden lanzar triples desde las esquinas son particularmente valiosos porque fuerzan a defensores tradicionalmente anclados cerca del aro a extenderse hacia el perímetro, abriendo completamente la zona pintada. La expresión corner three o triple de esquina se ha convertido en terminología estándar del baloncesto contemporáneo, reconocida instantáneamente por aficionados y analistas como uno de los tiros más eficientes del juego. Las estadísticas de la NBA demuestran consistentemente que los tiros de tres puntos desde las esquinas tienen porcentajes de conversión aproximadamente 2-3% superiores que los tiros de tres puntos desde otras ubicaciones. Esta diferencia, aunque pequeña, se acumula significativamente a través de temporadas completas y múltiples posesiones. Los jugadores especializados en esquina, frecuentemente roleplayers o jugadores complementarios más que estrellas primarias, desarrollan habilidades específicas optimizadas para este rol. Estos jugadores dominan el tiro catch-and-shoot sin driblar, tienen pies rápidos para establecerse detrás de la línea de tres puntos con balance apropiado en fracciones de segundo, y poseen conciencia espacial excepcional para mantener posición legal sin pisar la línea durante el caos del juego. Jugadores como Shane Battier, Robert Horry y más recientemente P.J. Tucker construyeron carreras largas en la NBA principalmente a través de dominio de los tiros de esquina. Defensivamente, cubrir las esquinas presenta desafíos únicos. Los defensores deben decidir si permanecer pegados a tiradores de esquina, potencialmente dejándolos fuera de posición para ayudar en penetraciones, o rotar para ayudar y arriesgarse a que tiradores abiertos reciban pases de kick-out. Los sistemas defensivos modernos incorporan rotaciones específicas diseñadas para cerrar rápidamente sobre tiradores de esquina cuando se generan pases desde la penetración, pero ejecutar estas rotaciones consistentemente requiere comunicación excepcional, anticipación y atletismo. La geometría de la esquina también afecta otras dimensiones del juego. El espacio limitado entre la línea de tres puntos, la línea de banda y la línea de fondo restringe las opciones de movimiento para jugadores ubicados en esquinas. Los atacantes con el balón en la esquina deben ser conscientes de múltiples líneas simultáneamente, arriesgando violaciones si pierden conciencia espacial. Esta restricción es doble filo: limita opciones pero también puede aprovecharse para ejecutar movimientos explosivos hacia la línea de fondo o hacia el medio cuando los defensores sobrecorrigen. Las jugadas de corte a la esquina son elementos fundamentales en sistemas ofensivos sofisticados. Un jugador corre desde el perímetro superior o lateral hacia la esquina, frecuentemente después de establecer una pantalla o como parte de un intercambio de posiciones, creando ángulo de pase diferente y estirando la defensa. Sistemas como el triángulo ofensivo de Phil Jackson, la motion offense de los Spurs, y los sistemas de Golden State incorporan movimientos constantes hacia y desde las esquinas como componentes estructurales. En situaciones de saque desde línea de fondo, especialmente después de tiempos muertos en situaciones críticas de final de partido, las esquinas son ubicaciones frecuentes para jugadas diseñadas. La proximidad a la línea de fondo y la esquina permite al sacador hacer pases cortos a jugadores que salen de pantallas en espacios comprimidos, utilizando la geometría de la esquina para crear separación mínima necesaria para tiros limpios. La evolución histórica muestra cómo las esquinas pasaron de ser espacios relativamente ignorados a zonas premium. En eras anteriores del baloncesto dominadas por juego de poste y tiros de rango medio, las esquinas veían acción ofensiva mínima. La revolución analítica y el énfasis en maximizar tiros de tres puntos transformaron las esquinas en bienes raíces premium, con equipos modernos generando intencionalmente 25-30% o más de sus intentos de tres puntos desde las esquinas.