Tiro de Tres Puntos
En inglés: Three-Point Shot
El tiro de tres puntos representa una de las innovaciones más transformadoras en la historia del baloncesto moderno, designando cualquier canasta de campo anotada desde más allá de la línea de tres puntos que vale tres puntos en lugar de los dos puntos convencionales. Esta modificación reglamentaria, introducida en la NBA durante la temporada 1979-1980, ha revolucionado fundamentalmente la estrategia ofensiva, el espaciamiento de cancha, la valoración de jugadores, y el análisis táctico del deporte. El tiro de tres puntos ha evolucionado desde ser considerado un recurso ocasional y algo novelesco hasta convertirse en el arma ofensiva más codiciada del baloncesto contemporáneo. La línea de tres puntos en la NBA forma un arco semicircular ubicado a 7.24 metros (23.75 pies) del centro del aro en la mayoría de su extensión, excepto en las esquinas donde la distancia se reduce a 6.71 metros (22 pies) debido a las limitaciones de espacio hasta las líneas laterales. Esta diferencia de más de medio metro hace que los triples de esquina sean geométricamente más fáciles, convirtiéndolos en tiros de alta eficiencia que equipos modernos buscan generar sistemáticamente. En FIBA y competiciones internacionales, la línea de tres puntos está uniformemente a 6.75 metros (22.15 pies) del aro, creando un arco verdadero sin las líneas rectas de las esquinas NBA. La adopción del tiro de tres puntos enfrentó escepticismo inicial de puristas que lo consideraban un truco que distorsionaba el juego fundamental. Los primeros años vieron uso limitado: durante la temporada inaugural 1979-1980, los equipos NBA intentaron promedio de apenas 2.8 triples por partido con porcentaje de conversión del 28%. Larry Bird de Boston Celtics se convirtió en uno de los primeros especialistas elite, ganando tres consecutivos Concursos de Triples del All-Star Weekend (1986-1988) y demostrando que tiradores puros podían dominar esta nueva dimensión. Sin embargo, incluso Bird y sus contemporáneos utilizaban el triple selectivamente, prefiriendo el juego interior tradicional. La revolución analítica del baloncesto moderno, popularizada por conceptos del libro 'Moneyball' aplicados al basquetbol, identificó el tiro de tres puntos como ineficiencia explotable. El análisis matemático es simple pero poderoso: un equipo que convierte 33% de sus triples genera 1.0 punto por posesión de esos tiros, equivalente a 50% de conversión en tiros de dos puntos. Dado que el porcentaje promedio de tiros de dos puntos en la NBA ronda 48-50%, cualquier tirador que convierta más del 33% desde tres puntos ofrece eficiencia superior. Este razonamiento ha impulsado la explosión del volumen de triples: en la temporada 2023-2024, los equipos NBA promediaron más de 35 intentos de tres puntos por partido, un incremento de más del 1,000% desde 1980. Stephen Curry de Golden State Warriors ha redefinido completamente lo posible desde la línea de tres puntos. Su combinación de volumen extremo, eficiencia histórica (carrera de 42.6% en triples), y rango ilimitado (regularmente convierte desde 8-9 metros del aro) ha forzado adaptaciones defensivas radicales. Los defensores deben presionarlo desde medio campo, expandiendo dramáticamente el espacio ofensivo y creando oportunidades para compañeros. Curry ha liderado la liga en triples anotados en múltiples temporadas, incluyendo su campaña histórica 2015-2016 donde anotó 402 triples (rompiendo su propio récord de 286), un total que parecía inalcanzable años antes. Su impacto trasciende estadísticas personales: los Warriors revolucionaron el baloncesto con su estilo de 'Pace and Space' que prioriza triples, transición rápida y versatilidad posicional. La filosofía ofensiva moderna, frecuentemente llamada 'Moreyball' por Daryl Morey (anterior gerente general de Houston Rockets), enfatiza maximizar tiros de tres puntos y finalizaciones en la pintura mientras minimizando tiros de rango medio de dos puntos de menor eficiencia. Los Rockets bajo Morey llevaron esta filosofía al extremo, liderando consistentemente la liga en intentos de tres puntos y virtualmente eliminando tiros de rango medio. Durante la temporada 2018-2019, Houston intentó promedio de 45.4 triples por partido, un récord que ejemplifica la extrema aplicación de estos principios analíticos. La evolución del tiro de tres puntos ha transformado la valuación de jugadores y arquetipos posicionales. Los 'tres y D' (three and defense) - jugadores especializados en defensa perimetral y tiro de esquina - se han vuelto extremadamente valiosos. Jugadores como Robert Covington, P.J. Tucker y Trevor Ariza construyeron carreras largas basadas principalmente en estas dos habilidades. Pívots que anteriormente vivirían exclusivamente en la pintura ahora deben desarrollar rango de tres puntos para mantenerse relevantes; Brook Lopez transformó su carrera al agregar tiro exterior consistente, y Karl-Anthony Towns combina juego interior de pívot tradicional con volumen de tres puntos comparable a escoltas. Las defensas han respondido con esquemas específicos para limitar triples. La táctica de 'run them off the line' enfatiza cerrar agresivamente a tiradores, forzándolos a penetrar donde defensores interiores esperan. Algunos equipos conceden intencionalmente tiros de rango medio para proteger el aro y la línea de tres. La comunicación sobre rotaciones defensivas es crítica: cuando una penetración colapsa la defensa, los defensores deben rotar rápidamente a tiradores en el perímetro mientras equilibran protección del aro.