Glosario de Baloncesto

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Jugada de Saque

En inglés: Inbound Play

La jugada de saque, conocida en inglés como inbound play o out-of-bounds play (OOB play), representa una situación táctica especial donde un equipo reinicia el juego desde fuera de los límites de la cancha tras una violación, falta, canasta anotada, o tiempo muerto solicitado. Estas jugadas constituyen oportunidades estructuradas para crear ventajas ofensivas mediante movimientos coreografiados, pantallas coordinadas y timing preciso. En baloncesto de alto nivel, las jugadas de saque bien diseñadas y ejecutadas pueden generar tiros abiertos de alta calidad, particularmente en situaciones de final de partido donde cada posesión adquiere importancia crítica. Existen dos categorías principales de saques: los saques de línea de fondo (baseline out-of-bounds o BLOB) que ocurren detrás de la canasta del equipo que saca, y los saques de banda (sideline out-of-bounds o SLOB) que se ejecutan desde los laterales de la cancha. Los saques de fondo generalmente ofrecen mayor variedad táctica porque el sacador tiene movilidad lateral a lo largo de toda la línea de fondo, permitiendo ángulos de pase diversos. Los saques de banda son más restrictivos espacialmente pero pueden ser igualmente efectivos con diseño apropiado. La mecánica básica de una jugada de saque requiere que el árbitro entregue el balón al jugador designado para sacar, quien debe permanecer en el punto designado (o moverse lateralmente solo en saques de fondo). El sacador tiene cinco segundos para poner el balón en juego mediante un pase a un compañero. Los cuatro compañeros ejecutan movimientos predeterminados diseñados para crear separación de sus defensores mediante cortes, pantallas, cambios de dirección y timing. La sincronización es crucial: movimientos prematuros o tardíos destruyen el espacio y permiten que los defensores anticipen. Gregg Popovich y los San Antonio Spurs han establecido el estándar de oro en diseño y ejecución de jugadas de saque durante dos décadas. Su jugada característica 'Hammer' involucra una serie de pantallas que liberan a un tirador (frecuentemente Manu Ginóbili o Danny Green) en la esquina opuesta para un triple abierto. La belleza del sistema Spurs reside en las múltiples opciones dentro de cada jugada: si la defensa niega la primera opción, existen lecturas secundarias y terciarias basadas en cómo reacciona la defensa. Esta adaptabilidad convierte jugadas simples en pesadillas defensivas. Brad Stevens, primero en Butler University y luego como entrenador de Boston Celtics, ganó reputación como maestro innovador de jugadas de saque. Su creatividad incluyó variaciones de la famosa jugada 'Iverson' (nombrada por Allen Iverson) donde dos jugadores cortan simultáneamente desde lados opuestos de una pantalla, creando confusión defensiva sobre quién debe defender a quién. Stevens también implementó conceptos de baloncesto europeo, incluyendo pantallas 'falsas' donde el pantallador finge establecer una pantalla pero luego corta en dirección opuesta. Las situaciones de final de partido elevan la importancia de las jugadas de saque a niveles máximos. Con segundos restantes y necesitando una canasta, los equipos diseñan jugadas específicas para sus mejores anotadores o tiradores. La jugada debe considerar el tiempo disponible: si quedan menos de tres segundos, generalmente solo hay tiempo para un pase y tiro rápido o una volcada. Con cinco a ocho segundos, se pueden ejecutar jugadas más elaboradas con múltiples pantallas. Los entrenadores también diseñan jugadas con opciones de falta intencional si el tiro primario no está disponible, especialmente cuando van perdiendo. Ray Allen ejecutó quizás la jugada de saque más icónica de la historia moderna en el Juego 6 de las Finales NBA 2013. Tras un tiempo muerto de Miami Heat con 5.2 segundos restantes y perdiendo por tres puntos, Erik Spoelstra diseñó una jugada donde Allen corrió alrededor de múltiples pantallas hacia la esquina. Chris Bosh capturó el rebote ofensivo y encontró a Allen perfectamente posicionado para el triple que forzó tiempo extra y salvó la temporada de los Heat, quienes eventualmente ganaron el campeonato. Los elementos técnicos clave de jugadas de saque efectivas incluyen: pantallas sólidas que crean contacto legal para frenar perseguidores defensivos; cortes agresivos hacia espacios específicos con timing preciso; separación entre jugadores para evitar congestión; múltiples opciones de pase para el sacador; y claridad sobre quién es la primera, segunda y tercera opción. Los mejores sacadores (frecuentemente los mejores pasadores del equipo) poseen visión de cancha excepcional para explotar cualquier error defensivo. Las defensas modernas han desarrollado estrategias específicas para contrarrestar jugadas de saque. Algunos equipos presionan agresivamente al sacador ('denying the inbounder'), dificultando encontrar ángulos de pase limpios. Otros equipos 'cambian' todas las pantallas durante jugadas de saque, neutralizando el ventaja que las pantallas normalmente crean. La comunicación defensiva es crítica: los defensores deben llamar pantallas entrantes, coordinar cambios, y ayudar cuando compañeros son forzados a cambiar. En competiciones FIBA, las reglas de saque son esencialmente idénticas a las de la NBA, permitiendo que conceptos tácticos se transfieran fácilmente entre contextos. La selección estadounidense frecuentemente ejecuta versiones simplificadas de jugadas NBA durante competiciones internacionales, confiando en talento superior para generar ventajas incluso cuando las defensas conocen las jugadas.