Línea de Medio Campo
En inglés: Half Court Line
La línea de medio campo, también conocida como línea central o línea divisoria, es la línea horizontal que divide la cancha de baloncesto en dos mitades iguales, separando el campo defensivo del campo ofensivo para cada equipo. Esta demarcación representa mucho más que una simple línea pintada en el suelo; constituye una frontera regulatoria fundamental que define reglas críticas del juego, incluyendo la violación de ocho segundos (diez en FIBA), la violación de campo atrás (backcourt), y el círculo central donde se ejecuta el salto entre dos inicial, estableciendo parámetros que fundamentalmente dan forma al ritmo, la estrategia y la dinámica del baloncesto moderno. La línea de medio campo mide la anchura completa de la cancha, extendiéndose de línea lateral a línea lateral. En las canchas de la NBA, que miden 94 pies de longitud (28.65 metros), la línea de medio campo está ubicada exactamente en el punto de 47 pies (14.33 metros) desde cada línea de fondo. En canchas FIBA, que miden 28 metros de longitud, la línea está situada a 14 metros de cada línea de fondo. El círculo central, con un radio de 6 pies (1.83m) en la NBA y 1.80 metros en FIBA, está centrado precisamente en esta línea, creando el área donde se ejecuta el salto entre dos para comenzar el juego y, ocasionalmente, durante el juego cuando se determina que una posesión simultánea ha ocurrido. La regla de ocho segundos (diez segundos en FIBA) requiere que el equipo ofensivo avance el balón completamente más allá de la línea de medio campo dentro del tiempo estipulado después de obtener posesión en su campo defensivo. Esta regla fue implementada para promover un juego dinámico y prevenir que los equipos retengan el balón excesivamente en su campo defensivo, estancando el juego. La violación de esta regla resulta en pérdida de posesión para el equipo ofensivo. Equipos que aplican presión defensiva de cancha completa específicamente buscan forzar esta violación, presionando agresivamente al manejador del balón y negando opciones de pase para consumir los ocho segundos. La regla de campo atrás o backcourt establece que una vez que el equipo ofensivo ha avanzado el balón completamente al campo ofensivo (frontcourt), no puede hacer que el balón regrese al campo defensivo (backcourt) mediante regate, pase o cualquier otro medio intencional. Esta regla previene que los equipos escapen de la presión defensiva simplemente retrocediendo. La aplicación de esta regla contiene sutilezas importantes: si el balón es tocado por un defensor antes de cruzar la línea, generalmente anula la violación potencial; además, el estatus del jugador con el balón se determina por la posición de sus pies, creando situaciones ambiguas cuando un jugador está parado sobre la línea. El concepto de posesión del jugador relativo a la línea de medio campo es técnicamente específico. Un jugador se considera en el frontcourt cuando tanto él como el balón están completamente en el frontcourt, sin ninguna parte de sus pies tocando la línea de medio campo. Esta definición precisa crea situaciones donde jugadores deben ser extremadamente conscientes de su posicionamiento de pies, especialmente al recibir pases cerca de la línea. Violaciones de campo atrás frecuentemente ocurren cuando un jugador que está en el aire en el frontcourt aterriza tocando la línea de medio campo o en el backcourt mientras sostiene el balón. Los tiros desde media cancha, lanzados desde la línea de medio campo o más allá, representan algunos de los momentos más memorables en la historia del baloncesto. Aunque estadísticamente ineficientes como jugada diseñada, estos tiros frecuentemente se intentan al final de cuartos cuando el reloj está expirando. Baron Davis, Damian Lillard, y Stephen Curry han convertido tiros de media cancha memorables en situaciones de presión. El tiro de Lillard desde prácticamente la línea de medio campo para eliminar a Oklahoma City en los playoffs de 2019 se convirtió en uno de los momentos más icónicos de la historia de los Blazers, demostrando que incluso desde distancias extremas, el baloncesto moderno acepta estos intentos como tácticas válidas cuando el contexto lo justifica. La línea de medio campo también define dónde ocurre el salto entre dos inicial. Al comienzo del partido y, en algunas ligas, al comienzo de periodos extras, dos jugadores (típicamente los centros más altos de cada equipo) se posicionan en lados opuestos del círculo central, y el árbitro lanza el balón verticalmente en el aire. Los saltadores intentan tocar el balón hacia sus compañeros, quienes están posicionados alrededor del círculo. Esta ceremonia, aunque su impacto estratégico es limitado en el juego moderno (ganar el salto inicial resulta en solo una posesión adicional), mantiene tradición y simbolismo, marcando oficialmente el comienzo de la competición. La presión defensiva sobre la línea de medio campo es una táctica específica donde el equipo defensor establece su defensa agresiva precisamente en la línea de medio campo en lugar de en su campo defensivo. Esta posición permite presionar al equipo ofensivo mientras mantiene proximidad al aro propio para transición defensiva si es necesario. Los Miami Heat bajo Erik Spoelstra utilizaban frecuentemente esta presión de línea de medio campo, forzando decisiones apresuradas y creando oportunidades de robo sin comprometerse completamente a presión de cancha completa. La manipulación del reloj de ocho segundos cerca de la línea de medio campo representa una dimensión táctica avanzada. Equipos ofensivos frecuentemente esperan hasta los últimos segundos permitidos antes de cruzar la línea de medio campo, consumiendo tiempo del reloj de juego mientras preservan el máximo tiempo posible en el frontcourt para ejecutar su ataque. Esta táctica es particularmente común en situaciones de final de cuarto cuando el equipo ofensivo quiere maximizar el tiempo que la defensa debe defender sin conceder una posesión adicional al oponente. Las situaciones de último segundo que involucran la línea de medio campo crean momentos dramáticos. Cuando un equipo tiene el balón en su campo defensivo con pocos segundos restantes en el reloj, debe decidir si avanzar el balón para un tiro de media cancha (generalmente bajo porcentaje) o intentar un pase largo directamente a un jugador en el campo ofensivo para un tiro potencialmente mejor. El pase de LeBron James a Danny Green en las Finales de 2013, donde LeBron estaba en el backcourt y lanzó un pase de tres cuartos de cancha a Green para un triple potencialmente ganador (que falló), ejemplifica estas decisiones de alto riesgo. Las revisiones de repetición instantánea en la NBA frecuentemente involucran determinar si el balón o el jugador cruzó completamente la línea de medio campo antes de regresar al backcourt, o si quedaban tiempo suficiente en el reloj de ocho segundos cuando el balón cruzó. Estas revisiones en momentos cruciales de partidos ajustados demuestran la importancia técnica de esta línea aparentemente simple, donde milímetros y décimas de segundo pueden determinar posesiones que alteran resultados de partidos.