Campo Atrás
En inglés: Backcourt Violation
La violación de campo atrás, también denominada retorno ilegal o backcourt violation, ocurre cuando un equipo que ha establecido control del balón en su campo ofensivo (campo delantero o frontcourt) causa que el balón regrese ilegalmente a su campo defensivo (campo atrás o backcourt). Esta regla fundamental previene que equipos evadan la presión defensiva simplemente retrocediendo el balón a la mitad defensiva de la cancha, forzando así el desarrollo del juego ofensivo en el campo delantero y manteniendo la progresión natural del ataque hacia la canasta contraria. Según el reglamento FIBA, la violación de campo atrás se produce cuando el equipo con control del balón en su campo ofensivo es el último en tocar el balón en campo delantero antes de que este toque el campo atrás, y posteriormente un jugador de ese mismo equipo es el primero en tocar el balón en el campo atrás. La determinación precisa de esta violación requiere considerar tres elementos críticos: la posición del balón, la posición del jugador, y quién tocó el balón en qué secuencia. La línea de medio campo actúa como división reglamentaria entre ambos campos. Un jugador se considera en campo delantero cuando tanto el balón como ambos pies del jugador están completamente en campo ofensivo. Si un jugador está tocando la línea de medio campo, o tiene un pie en cada lado, reglamentariamente se considera que está en campo atrás. Esta interpretación estricta genera situaciones tácticas donde jugadores deliberadamente mantienen contacto con la línea de medio campo para preservar opciones de retroceso sin incurrir en violación. La señalización arbitral consiste en el árbitro señalando primero con la palma de la mano abierta hacia el campo atrás donde ocurrió la violación, y posteriormente indicando la dirección del saque otorgando posesión al equipo contrario. El saque se efectúa desde la línea de medio campo en el punto más cercano a donde ocurrió la infracción. Esta pérdida de posesión puede resultar especialmente costosa en situaciones de final de partido donde cada posesión tiene valor crítico. Las situaciones más comunes donde ocurre campo atrás incluyen: pases erráticos que vuelan hacia campo atrás y son tocados por jugadores del equipo atacante; jugadores que pierden el control del balón en campo ofensivo y este rueda hacia campo atrás donde lo recuperan; jugadores presionados cerca de medio campo cuyo regate cruza involuntariamente la línea central; y situaciones de presión defensiva donde el jugador atacante retrocede buscando escapar del marcaje sin percibir que ha cruzado de nuevo a campo atrás. Casos especiales incluyen situaciones donde el balón toca a un defensor en campo ofensivo antes de volver a campo atrás. Si un jugador atacante pasa el balón en campo ofensivo, toca a un defensor, y luego rueda a campo atrás donde es recuperado por el equipo atacante, no existe violación porque el último toque en campo delantero fue defensivo. Esta distinción requiere que los árbitros observen cuidadosamente no solo la trayectoria del balón sino también cualquier contacto intermedio con defensores. Otra situación límite ocurre durante rebotes. Si un tiro es bloqueado o rebotea del aro en campo ofensivo, y el balón vuelve a campo atrás donde es recuperado por el equipo atacante original, no existe violación de campo atrás porque el lanzamiento interrumpió la secuencia de control. Una vez que el balón toca el aro, se considera que comienza una nueva posesión para efectos de esta regla, permitiendo que cualquier equipo recupere el balón en cualquier ubicación de la cancha. La violación de campo atrás también puede ocurrir en situaciones de saque de banda. Si un equipo efectúa un saque desde su campo ofensivo y el balón es tocado en campo ofensivo pero luego vuelve a campo atrás donde es recuperado por el equipo atacante, se sanciona violación. Esta situación requiere que los equipos diseñen saques de banda con trayectorias claramente dirigidas hacia campo ofensivo, o que el receptor establezca posición completamente en campo delantero antes de recibir. Históricamente, la regla de campo atrás se implementó para evitar tácticas dilatorias donde equipos con ventaja retrocedían constantemente el balón para escapar de la presión defensiva y consumir tiempo. Antes de esta regla, equipos podían perpetuamente mover el balón entre campo delantero y campo atrás, frustrando completamente la defensa y reduciendo el juego a un ejercicio tedioso de persecución sin posibilidades reales de recuperación. Las diferencias entre FIBA y NBA en esta regla son mínimas, aunque la NBA históricamente permitía mayor tolerancia en ciertas situaciones donde el retorno a campo atrás era claramente involuntario y no generaba ventaja táctica. FIBA mantiene interpretación más estricta, sancionando cualquier retorno independientemente de la intencionalidad, bajo el principio de que los jugadores profesionales deben mantener conciencia espacial constante de su ubicación respecto a la línea de medio campo. Estratégicamente, las defensas presionantes frecuentemente intentan forzar violaciones de campo atrás empujando a los portadores del balón hacia la línea de medio campo en campo ofensivo. Jugadores experimentados desarrollan extraordinaria conciencia de la ubicación de la línea central, evitando situaciones comprometidas mediante pivoteos que mantienen al menos un pie firmemente en campo delantero.