Glosario de Baloncesto

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Señal de Falta

En inglés: Foul Signal

La señal de falta constituye una de las comunicaciones visuales más frecuentes y fundamentales en el baloncesto, ejecutada por árbitros para indicar que se ha cometido una infracción de contacto ilegal entre jugadores. Esta señalización multi-etapa proporciona información completa sobre la naturaleza de la falta, el jugador responsable, el tipo específico de contacto ilegal, y las consecuencias procedimentales que resultarán de la infracción. La claridad y precisión de las señales de falta son esenciales para mantener transparencia en el arbitraje y permitir que todos los participantes comprendan las decisiones que afectan el desarrollo del partido. La secuencia estándar de señalización de falta personal comienza inmediatamente cuando el árbitro identifica contacto ilegal. Primero, hace sonar el silbato enérgicamente para detener el juego, estableciendo mediante el sonido agudo que una infracción ha ocurrido. Simultáneamente o inmediatamente después, levanta un puño cerrado verticalmente por encima de su cabeza, señal universal que comunica falta personal. Este puño elevado es reconocido instantáneamente por jugadores, entrenadores, personal de mesa y espectadores como indicación de falta, diferenciándose de las señales de violaciones que utilizan gestos de manos abiertas. El segundo componente de la señal de falta implica identificar al jugador infractor. El árbitro extiende uno o ambos brazos hacia el jugador que cometió la falta, luego muestra claramente su número mediante dedos. El sistema numérico es específico: primero muestra el dígito de las unidades con una mano, manteniendo los dedos correspondientes extendidos verticalmente a la altura del pecho. Para el número cinco o menos, usa una sola mano. Para números entre seis y nueve, usa cinco dedos de una mano más los adicionales de la otra. Para números de dos dígitos, primero muestra las unidades, luego las decenas con la otra mano. Por ejemplo, para identificar al jugador 32, el árbitro mostraría dos dedos con una mano (unidades), luego tres dedos con la otra mano (decenas). El tercer elemento crucial de la señalización especifica el tipo de contacto ilegal cometido. Diferentes categorías de faltas personales tienen gestos distintivos estandarizados internacionalmente. Para bloqueo ilegal, el árbitro coloca ambos puños cerrados sobre las caderas, codos extendidos lateralmente, simulando una obstrucción física del cuerpo. Para carga ofensiva, realiza movimiento de empuje con un brazo extendido hacia adelante. Para retención (holding), simula con las manos el gesto de agarrar la camiseta o el brazo del oponente. Para contacto ilegal con las manos, ejecuta movimiento descendente de palmada sobre su muñeca o antebrazo. Para contacto con el cuerpo, golpea su cadera o torso con la mano abierta. La señalización de faltas de tiro incluye componentes adicionales específicos. Después de identificar al jugador infractor y el tipo de contacto, el árbitro indica cuántos tiros libres se concederán extendiendo dedos hacia la canasta: un dedo para un tiro libre, dos dedos para dos tiros, tres dedos para tres tiros. Luego señala hacia la dirección de la canasta donde se ejecutarán los tiros libres, estableciendo claramente qué equipo tiene la oportunidad de anotar desde la línea. Esta claridad es particularmente importante en situaciones de alta presión donde confusión sobre procedimientos podría generar conflictos. Para faltas en situación de bonus (equipo defensor acumuló límite de faltas del periodo), el árbitro ejecuta señales específicas después de comunicar la falta básica. Para bonus de un tiro (FIBA en ciertos cuartos), forma una T con los dedos de una mano. Para bonus de dos tiros, golpea repetidamente el puño cerrado contra la palma abierta de la otra mano, comunicando claramente que el jugador que recibió la falta ejecutará dos tiros libres incluso sin estar en acción de tiro. La señalización de faltas técnicas se distingue marcadamente de las personales. El árbitro forma una T clara con ambas manos: una mano horizontal sobre la otra vertical, perpendiculares formando la letra T. Esta señal es inconfundible y comunicada enérgicamente para establecer la seriedad de la infracción. Posteriormente identifica al jugador, entrenador o personal que cometió la falta técnica mediante señalización numérica o señalando hacia el banquillo. Las faltas técnicas por conducta antideportiva pueden acompañarse de gestos adicionales indicando la naturaleza de la infracción: movimiento simulando lenguaje verbal excesivo, gesto hacia arriba indicando queja sobre decisión arbitral, o movimiento indicando contacto innecesario. Las faltas antideportivas (unsportsmanlike en FIBA, flagrant en NBA) tienen señalización distintiva. El árbitro agarra su muñeca elevada con la otra mano, comunicando que el contacto fue excesivo o innecesario. Esta señal precede a la evaluación de si la falta antideportiva amerita expulsión del jugador, decisión frecuentemente apoyada por revisión de repetición instantánea en niveles profesionales. La comunicación con la mesa de anotadores constituye la etapa final de la señalización de falta. El árbitro camina hacia la mesa, estableciendo contacto visual con los anotadores, y repite claramente el número del jugador infractor, el tipo de falta, y las consecuencias procedimentales (tiros libres, saque lateral, etc.). Esta comunicación directa asegura registro preciso de la falta en el acta oficial del partido, documentación crítica para estadísticas, evaluación arbitral posterior, y determinación de límites de faltas acumuladas por jugadores y equipos. La precisión en la señalización de faltas es evaluada en revisiones de desempeño arbitral. Supervisores no solo califican la exactitud de las decisiones sobre si ocurrió falta, sino también la claridad y corrección de las señales utilizadas para comunicar esas decisiones. Señalización confusa o incorrecta puede generar errores administrativos en el registro del partido, incluso cuando la decisión subyacente sobre la falta fue correcta.