Codo
En inglés: Elbow
El codo es el punto de intersección donde la línea de tiros libres se encuentra con el borde lateral de la zona pintada, formando un ángulo característico que da origen a su nombre metafórico, representando una de las ubicaciones más estratégicamente importantes en la cancha de baloncesto por servir como zona de transición entre el juego perimetral y el juego interior. Existen cuatro codos en cada cancha completa, dos en cada medio campo ubicados simétricamente donde los bordes izquierdo y derecho de la zona de tiros libres se conectan con la línea de tiros libres, aproximadamente a 1.80 metros del centro de la cancha hacia cada lado. En canchas FIBA con zonas pintadas trapezoidales, los codos están posicionados donde el ancho de la zona alcanza sus 3.60 metros en la línea de tiros libres. En canchas NBA con zonas rectangulares más amplias de 4.88 metros de ancho constante, los codos están más separados lateralmente pero mantienen la misma distancia del aro, aproximadamente 4.60 metros medidos desde el tablero. Esta ubicación específica crea ángulos de tiro favorables y opciones tácticas múltiples que hacen del codo una posición privilegiada en sistemas ofensivos de todos los niveles competitivos. Estratégicamente, el codo funciona como hub central desde donde se distribuyen múltiples opciones ofensivas. Los bases frecuentemente inician jugadas posicionándose en el codo, donde pueden ver toda la cancha, tomar decisiones de pase hacia cortadores en la línea de fondo, alimentar al poste bajo, ejecutar pases al perímetro, o tomar tiros de rango medio. Los mediocampistas y aleros utilizan el codo como punto de catch-and-shoot para tiros de distancia media, históricamente uno de los tiros más comunes en baloncesto tradicional aunque menos favorecido en analítica moderna que prioriza triples y tiros en el aro. Los pivotes y alas-pivotes modernos con habilidades de facilitación frecuentemente operan desde el codo en roles de playmaking. Esta posición elevada, conocida como high post cuando se ubica cerca de la línea de tiros libres versus low post cerca del aro, permite a grandes hombres con visión de juego superior facilitar ofensivas completas. Jugadores como Pau Gasol, Marc Gasol, Nikola Jokic y Draymond Green han construido reputaciones como facilitadores elite desde el codo, ejecutando pases a cortadores backdoor, encontrando tiradores en las esquinas, y orquestando movimientos de balón complejos. La jugada pick and roll ejecutada en el codo es una de las acciones ofensivas más efectivas y ubicuas en baloncesto moderno. El pantallero establece un bloqueo sólido en el codo para el manejador del balón, creando ventaja momentánea que puede explotarse mediante múltiples reads: el manejador puede tomar el tiro de rango medio si el defensor queda atrapado en la pantalla, pasar al pantallero que hace roll hacia el aro si su defensor ayuda, o encontrar tiradores abiertos en el perímetro si la defensa colapsa. La geometría del codo optimiza estas opciones al estar equidistante de múltiples amenazas ofensivas. Los tiros desde el codo, conocidos específicamente como elbow jumpers en terminología inglesa, eran considerados tiros fundamentales de alta eficiencia en eras anteriores del baloncesto. Jugadores como Dirk Nowitzki, Chris Bosh y LaMarcus Aldridge perfeccionaron el tiro de codo como arma signature, convirtiendo con porcentajes superiores al 45% desde esta distancia. Sin embargo, la revolución analítica ha devaluado estos tiros de rango medio ya que matemáticamente son menos eficientes que triples o tiros cerca del aro, llevando a su declive en frecuencia en la NBA contemporánea. Defensivamente, los codos presentan zonas críticas que deben protegerse. Las defensas de zona típicamente posicionan jugadores en o cerca de los codos para interrumpir pases, contestar tiros de rango medio, y prepararse para ayudar contra penetraciones. En defensa individual, los defensores deben estar conscientes de ayudantes posicionados cerca de los codos listos para rotar. La expresión defender desde los codos hacia adentro describe el principio defensivo fundamental de priorizar protección del aro y la zona pintada, permitiendo tiros perimetrales pero colapsando agresivamente cuando el balón entra a espacios interiores. En situaciones de tiros libres, los codos son puntos de referencia para posicionamiento de rebote. Después que el balón impacta el aro, los jugadores posicionados en los espacios laterales de la zona pintada frecuentemente se mueven explosivamente hacia los codos para establecer posición interior de rebote. Los reboteadores exitosos leen el spin del balón y predicen si rebotará largo hacia el codo opuesto o corto hacia el mismo lado, ajustando sus movimientos en milisegundos. Las jugadas de saque diseñadas frecuentemente incorporan pantallas en los codos. Un jugador grande se posiciona en el codo estableciendo bloqueo sólido para compañeros que cortan alrededor buscando pases para tiros abiertos o penetraciones. La estructura rígida de la zona pintada y la línea de tiros libres proporciona referencias espaciales claras que facilitan la ejecución sincronizada de estos movimientos bajo presión de tiempo limitado. En terminología de coaching y análisis táctico, se utilizan referencias como codo izquierdo, codo derecho, codo superior o codo del lado débil para comunicar posiciones y movimientos específicos. Esta nomenclatura estandarizada permite comunicación eficiente durante timeouts, sesiones de video y situaciones de juego en vivo. Los jugadores desarrollan familiaridad intuitiva con las distancias y ángulos desde los codos mediante repeticiones infinitas durante prácticas.