On-Off
En inglés: On-Off
El On-Off es una métrica estadística avanzada que mide el impacto de un jugador específico comparando el rendimiento del equipo cuando ese jugador está en cancha (On) versus cuando está en el banquillo (Off). Esta estadística se expresa típicamente como un diferencial de puntos por cada 100 posesiones, proporcionando una visión cuantitativa del valor real que un jugador aporta a su equipo más allá de las estadísticas tradicionales. La fórmula básica del On-Off compara el net rating (diferencial ofensivo-defensivo) del equipo con el jugador en cancha contra el net rating sin él. Por ejemplo, si un equipo tiene un net rating de +8.5 con un jugador en cancha y +2.1 cuando está en el banquillo, ese jugador tiene un On-Off de +6.4, lo que sugiere que su presencia mejora significativamente el rendimiento del equipo. Esta métrica captura contribuciones que no siempre aparecen en la hoja de estadísticas, como el espaciamiento ofensivo, la comunicación defensiva, el liderazgo en cancha y la toma de decisiones. Stephen Curry ha mostrado consistentemente algunos de los números On-Off más impresionantes en la historia de la NBA. Durante la temporada 2015-16, cuando estableció el récord de triples en una temporada, los Warriors tenían un offensive rating estratosférico cuando Curry estaba en cancha, pero su producción ofensiva caía notablemente cuando descansaba. Esto demostraba que su impacto iba más allá de sus 30 puntos por partido; su mera presencia en la cancha forzaba a las defensas a ajustarse de maneras que creaban oportunidades para sus compañeros. Sin embargo, el On-Off debe interpretarse con precaución debido a varios factores contextuales. Primero, la calidad de los compañeros de equipo importa enormemente. Un jugador que comparte minutos con otros titulares de élite probablemente tendrá mejores números On que un jugador que juega con el segundo quinteto. Esta es la razón por la cual algunos jugadores de rol en equipos dominantes pueden mostrar números On-Off espectaculares sin ser necesariamente superestrelas. El tamaño de la muestra también es crucial. Un jugador que solo ha jugado 200 posesiones puede tener un On-Off extremo simplemente por varianza aleatoria. Los analistas profesionales típicamente requieren al menos 500-1000 posesiones antes de considerar estos números confiables. Durante una temporada completa de 82 partidos, los titulares acumulan suficientes posesiones para que sus números On-Off sean estadísticamente significativos. LeBron James ha demostrado un impacto On-Off extraordinario a lo largo de su carrera, particularmente durante su segunda etapa en Cleveland. En las temporadas 2017 y 2018, los Cavaliers frecuentemente tenían diferenciales On-Off superiores a +15 con LeBron en cancha, lo que significa que el equipo era dramáticamente mejor con él jugando. Cuando descansaba, incluso brevemente, el equipo luchaba para mantener posesiones competitivas, ilustrando su valor como motor ofensivo y organizador del juego. Los jugadores defensivos de élite también muestran impactos On-Off significativos, aunque a veces menos obvios que los jugadores ofensivos. Draymond Green de los Warriors, por ejemplo, ha mostrado consistentemente números defensivos On-Off sobresalientes. Cuando está en cancha, el defensive rating de los Warriors mejora sustancialmente debido a su capacidad para dirigir esquemas defensivos, proteger múltiples posiciones y comunicarse efectivamente. El On-Off también revela la importancia de jugadores que no reciben reconocimiento público. Marcus Smart de los Celtics, aunque nunca ha sido All-Star, frecuentemente muestra números On-Off positivos significativos debido a su defensa tenaz, liderazgo y disposición para hacer las jugadas difíciles que no aparecen en las estadísticas. Estos jugadores son invaluables para equipos competitivos. Los equipos modernos utilizan el análisis On-Off para tomar decisiones de rotación y construcción de roster. Si un equipo descubre que ciertas combinaciones de jugadores producen números On-Off excepcionales, ajustarán sus rotaciones para maximizar esos minutos. Durante los playoffs, cuando cada posesión cuenta, estos ajustes pueden ser la diferencia entre ganar y perder series. Una limitación del On-Off es que no distingue causalidad de correlación. Un jugador puede tener buenos números On-Off simplemente porque juega contra las segundas unidades más débiles de los oponentes, no necesariamente porque su impacto individual sea extraordinario. Los analistas combinan On-Off con otras métricas como BPM (Box Plus-Minus), RAPTOR, o EPM para obtener una imagen más completa del valor del jugador. El concepto de RAPM (Regularized Adjusted Plus-Minus) es una evolución del On-Off que intenta controlar por la calidad de compañeros y oponentes, proporcionando una estimación más pura del impacto individual. Estas métricas ajustadas son particularmente valiosas para evaluaciones de agencia libre y decisiones contractuales, donde los equipos necesitan proyectar el valor independiente de un jugador.