Pie en la Línea
En inglés: Foot on the Line
Pie en la línea es una expresión coloquial que describe varias situaciones reglamentarias donde la posición del pie de un jugador respecto a una línea específica de la cancha determina la validez de una acción, el valor de una canasta, o la legalidad de una posición. Esta consideración aparentemente simple de geometría espacial genera decisiones arbitrales críticas que pueden determinar el resultado de partidos, especialmente en la era moderna donde tecnología de precisión permite verificar posiciones con exactitud milimétrica. La aplicación más común y dramática ocurre en lanzamientos de tres puntos. Según el reglamento FIBA, para que un lanzamiento de campo cuente como triple, el lanzador debe tener ambos pies completamente detrás de la línea de tres puntos en el momento de iniciar el lanzamiento. Si cualquier parte de cualquier pie toca la línea de tres puntos, el lanzamiento solo vale dos puntos incluso si el balón se lanza desde distancia considerable. Esta distinción puede resultar en diferencias de un punto que deciden partidos cerrados. La determinación arbitral de pie en la línea en triples requiere observar el momento exacto en que el lanzador inicia el movimiento ascendente de disparo. Si los pies están claramente detrás de la línea cuando comienza el impulso de tiro, la canasta cuenta como triple incluso si el jugador cae sobre o más allá de la línea tras soltar el balón. Conversamente, si el lanzador pisa o cruza la línea antes de iniciar el movimiento de tiro, se conceden solo dos puntos independientemente de dónde caiga posteriormente. Esta interpretación permite lanzamientos en movimiento donde el jugador salta desde detrás de la línea y cae adelante. La tecnología de revisión de vídeo ha revolucionado la aplicación de esta regla. En competiciones profesionales, prácticamente todos los lanzamientos cercanos a la línea de tres puntos se revisan mediante cámara lenta y ángulos múltiples para verificar la posición exacta de los pies. Estas revisiones frecuentemente revelan que lanzamientos que parecían claramente triples en velocidad real fueron ejecutados con el pie pisando milímetros de la línea, resultando en reclasificación a dos puntos y ajustes correspondientes en el marcador. Otra aplicación crítica ocurre en situaciones de fuera de banda. Un jugador que pisa cualquier línea delimitadora (lateral o de fondo) mientras controla el balón causa violación de fuera de banda con pérdida de posesión. Esta regla genera situaciones dramáticas donde jugadores en las esquinas de la cancha bajo presión defensiva deben mantener extraordinaria conciencia de la posición de sus pies mientras ejecutan pivotes, regates y pases. Un centímetro de diferencia determina si la jugada continúa o resulta en pérdida de posesión. En tiros libres, el lanzador no puede pisar la línea de tiros libres hasta que el balón toque el aro. Si el pie del lanzador toca o cruza la línea antes de este contacto, el tiro libre no cuenta incluso si entra, y la violación resulta en pérdida del punto potencial. Esta regla requiere que los lanzadores de tiros libres mantengan posición estable detrás de la línea durante todo su ritual de lanzamiento, solo pudiendo avanzar tras el balón haber abandonado sus manos y contactado el aro. La regla de pie en la línea también aplica durante saques de banda. El jugador que efectúa el saque debe mantener ambos pies fuera de la cancha hasta que suelte el balón. Si pisa dentro del terreno de juego antes de soltar el balón, se sanciona violación con pérdida de posesión. Esta interpretación estricta busca asegurar que todos los saques se ejecuten desde fuera de los límites del juego activo, manteniendo la consistencia reglamentaria. En situaciones de carga ofensiva versus bloqueo defensivo, la posición de los pies del defensor resulta crítica. Para establecer posición legal de defensa y poder recibir una carga ofensiva, el defensor debe tener ambos pies en el suelo en posición legal antes de que el atacante inicie su movimiento ascendente de lanzamiento o penetración. Si el defensor todavía está deslizando un pie cuando ocurre el contacto, comete bloqueo ilegal. Aunque esto no se denomina típicamente pie en la línea, el principio subyacente es idéntico: posición precisa de los pies determina legalidad de la acción. En el área restringida bajo la canasta (semicírculo con línea punteada), existe una zona donde no pueden sancionarse cargas ofensivas si el defensor tiene los pies dentro de este semicírculo durante penetraciones. La posición exacta de los pies del defensor respecto a esta línea determina si puede recibir una carga o si cualquier contacto resultará en falta defensiva. Esta regla específicamente protege a jugadores atacantes durante penetraciones hacia el aro, reduciendo el incentivo de defensores de simplemente plantarse bajo la canasta esperando contacto. Históricamente, antes de la tecnología de revisión de vídeo, las decisiones de pie en la línea dependían completamente del juicio arbitral en tiempo real. Esto generaba controversias masivas, especialmente en triples decisivos donde revisiones posteriores mediante televisión revelaban errores arbitrales que no podían corregirse. La introducción de revisión de vídeo en momentos críticos ha mejorado dramáticamente la precisión, aunque también ha extendido la duración de los partidos y generado debates sobre cuándo justifica interrumpir el flujo del juego para verificar milímetros de diferencia.