Falta en Ataque
En inglés: Offensive Foul
La falta en ataque, también conocida como falta ofensiva o falta del atacante, constituye una infracción cometida por el jugador con control del balón o cualquier miembro del equipo atacante que genera contacto ilegal con un defensor que ha establecido posición legal. A diferencia de las faltas defensivas que generalmente resultan en tiros libres o posesión continuada para el equipo atacante, las faltas en ataque resultan en pérdida inmediata de posesión sin concesión de puntos ni tiros libres, convirtiendo esta infracción en extremadamente costosa para el equipo que la comete. Según el reglamento FIBA, la falta en ataque más común es la carga ofensiva, que ocurre cuando un jugador atacante con o sin balón embiste contra el torso de un defensor que ha establecido posición legal de defensa. Para establecer posición legal, el defensor debe tener ambos pies en el suelo en una ubicación antes de que el atacante inicie su movimiento ascendente de penetración o lanzamiento. El defensor puede moverse lateralmente o hacia atrás manteniendo posición legal, pero no puede moverse hacia el atacante ni deslizar los pies hacia la trayectoria del atacante cuando este ya ha iniciado su movimiento. La distinción entre carga ofensiva y bloqueo defensivo representa una de las decisiones arbitrales más difíciles y controvertidas del baloncesto moderno. Los árbitros deben determinar en fracciones de segundo si el defensor había establecido posición legal antes de que el atacante iniciara su movimiento, o si el defensor todavía estaba deslizándose hacia la trayectoria del atacante cuando ocurrió el contacto. Esta determinación frecuentemente requiere considerar múltiples elementos simultáneos: posición de los pies del defensor, momento de inicio del movimiento del atacante, ángulo del contacto, y verticalidad de ambos jugadores. Otras modalidades de falta en ataque incluyen bloqueos ilegales del atacante (screens ilegales), donde un jugador sin balón establece un bloqueo en movimiento o fuera del espacio razonable del defensor; empujones ofensivos (push-offs) donde el atacante usa las manos o brazos para crear separación del defensor; y contacto excesivo con los codos durante movimientos de pivote o protección del balón. Todas estas infracciones resultan en la misma penalización: pérdida de posesión con saque de banda para el equipo defensor. La señalización arbitral de falta en ataque consiste en el silbato y puño levantado característico de cualquier falta, seguido de un gesto específico donde el árbitro empuja con ambos puños hacia adelante desde el pecho, simulando el movimiento de carga. Posteriormente, el árbitro señala el número del jugador infractor y indica la dirección del saque otorgando posesión al equipo que sufrió la falta. Esta secuencia clara comunica inmediatamente la naturaleza ofensiva de la infracción, distinguiéndola de faltas defensivas. Las consecuencias de la falta en ataque son particularmente severas porque combinan múltiples penalizaciones. El equipo atacante pierde la posesión del balón, pierde la oportunidad de anotar en esa posesión, concede posesión al rival creando oportunidad de contraataque, y el jugador infractor acumula una falta personal que cuenta hacia su límite individual de cinco faltas antes de descalificación. Esta combinación de penalizaciones hace que las faltas en ataque sean dramáticamente más costosas que muchas otras violaciones. Importantemente, las faltas en ataque no cuentan para las faltas de equipo que determinan situación de bonus. Esta distinción asimétrica reconoce que las faltas ofensivas ya penalizan suficientemente al equipo mediante pérdida de posesión, y agregar tiros libres para el rival sería excesivamente punitivo. Sin embargo, sí cuentan para el total de faltas personales del jugador infractor, potencialmente limitando su tiempo de juego si acumula múltiples infracciones. El área restringida, semicírculo con línea punteada bajo la canasta, establece una zona especial donde no pueden sancionarse cargas ofensivas si el defensor tiene ambos pies dentro de este semicírculo durante penetraciones. Esta regla específicamente protege atacantes durante drives hacia el aro, reconociendo que permitir a defensores simplemente plantarse en el área más peligrosa y recibir contacto desincentivaría excesivamente la penetración agresiva. Defensores deben establecer posición legal fuera del área restringida para poder recibir cargas en situaciones de penetración directa. Históricamente, la interpretación de las faltas en ataque ha evolucionado significativamente. En las décadas de 1970 y 1980, el baloncesto permitía contacto físico mucho más intenso, y las cargas ofensivas se sancionaban solo en casos de contacto extremadamente violento o evidente. Gradualmente, el arbitraje moderno ha desarrollado criterios más estrictos, sancionando cualquier contacto significativo cuando el defensor ha establecido posición legal, incluso si el atacante no buscaba deliberadamente el contacto. Las diferencias entre FIBA y NBA en faltas ofensivas son relativamente menores, aunque la NBA históricamente permitía mayor fisicalidad a estrellas ofensivas, generando percepciones de tratamiento preferencial. FIBA mantiene interpretación más uniforme independiente de la reputación del jugador, sancionando faltas ofensivas con mayor consistencia incluso cuando involucran a los mejores anotadores del equipo. Los bloqueos ilegales ofensivos (moving screens) representan una categoría específica frecuentemente subestimada. Cuando un jugador establece un bloqueo pero continúa moviéndose hacia el defensor mientras este pasa, comete falta en ataque. Los bloqueadores deben establecer posición estacionaria y permitir que el defensor tenga tiempo y distancia razonable para evitar el contacto. Esta regla evita que atacantes puedan crear ventajas simplemente obstruyendo físicamente a defensores mediante bloqueos en movimiento.