Tasa de Uso
En inglés: Usage Rate
La tasa de uso (Usage Rate o USG%) es una métrica estadística avanzada que estima el porcentaje de las posesiones del equipo que un jugador utiliza mientras está en la cancha, donde 'usar' una posesión significa terminarla mediante un intento de tiro, un viaje a la línea de tiros libres, o cometer una pérdida de balón. Esta estadística fue desarrollada por Dean Oliver y popularizada por Basketball-Reference.com, convirtiéndose en una herramienta esencial para entender el rol ofensivo y la carga de un jugador dentro del sistema de su equipo. La fórmula calcula: 100 × [(Intentos de Campo + 0.44 × Intentos de Tiros Libres + Pérdidas) × (Minutos del Equipo / 5)] / (Minutos Jugados × [Intentos de Campo del Equipo + 0.44 × Intentos de Tiros Libres del Equipo + Pérdidas del Equipo]). En esencia, mide qué tan frecuentemente el jugador está involucrado en terminar posesiones ofensivas. Una tasa de uso del 20% significa que el jugador termina aproximadamente una de cada cinco posesiones del equipo cuando está en cancha. La tasa de uso promedio en la NBA por definición es cercana al 20% (100% dividido entre 5 jugadores), pero existe una variación enorme según el rol del jugador. Las superestrellas ofensivas frecuentemente operan con tasas de uso del 30-35%, con casos extremos históricos superando el 40% en temporadas individuales. Russell Westbrook en su temporada de triple-doble promedio 2016-17 registró una tasa de uso de 41.7%, la más alta en la historia moderna de la NBA, reflejando su carga ofensiva absolutamente masiva. James Harden durante sus años en Houston consistentemente operó con tasas del 36-40%, siendo el motor prácticamente exclusivo de la ofensiva de los Rockets. Estos niveles de uso son extremadamente raros y típicamente insostenibles a largo plazo sin fatiga significativa o declive en eficiencia. Para contexto, la mayoría de los jugadores de rol operan con tasas de uso del 15-22%, mientras que las estrellas All-NBA típicamente se sitúan en el rango 25-32%. La relación entre tasa de uso y eficiencia es compleja y no lineal. Generalmente, aumentar la tasa de uso de un jugador tiende a disminuir su eficiencia debido a varios factores: las defensas concentran más atención en jugadores de alto uso, los jugadores deben tomar tiros más difíciles en situaciones menos favorables, la fatiga se acumula, y el jugador debe operar más frecuentemente con el reloj de posesión agotándose. Sin embargo, los jugadores verdaderamente élite pueden mantener eficiencia sólida incluso con tasas de uso extraordinarias, lo cual es precisamente lo que los hace tan valiosos. Un jugador que puede manejar 32% de uso con eficiencia superior al promedio es un activo ofensivo transformacional. La tasa de uso es particularmente útil para evaluar el contexto de las estadísticas de un jugador. Un promedio de 25 puntos por partido con 35% de uso es menos impresionante que 22 puntos con 26% de uso, ya que el segundo jugador es más eficiente en términos de posesiones utilizadas. Los evaluadores modernos siempre contextualizan las estadísticas de anotación con la tasa de uso para entender la eficiencia verdadera del jugador. Esta métrica también ayuda a proyectar cómo podría cambiar el rendimiento de un jugador con un cambio de rol. Un jugador joven que muestra eficiencia excelente con 18% de uso podría ver su eficiencia declinar significativamente si se le pide expandir a 28% de uso en un rol de estrella. Inversamente, una estrella operando con 33% de uso en un equipo débil podría ver mejoras de eficiencia si se le reduce a 26% de uso en un equipo con más talento distribuido. En construcción de plantillas, los equipos buscan balance en tasas de uso. Tener múltiples jugadores capaces de manejar uso elevado proporciona flexibilidad y reduce la carga sobre cualquier individuo. Los mejores equipos típicamente tienen 2-3 jugadores que pueden operar cómodamente con tasas de uso del 25-30%, complementados por jugadores de rol eficientes con uso del 15-20%. Un equipo con un solo jugador de alto uso es vulnerable si ese jugador está lesionado, en mala racha, o fuertemente limitado por la defensa rival. La tasa de uso también varía significativamente por posición y estilo de juego. Los bases tradicionales que distribuyen el balón pero no son anotadores principales pueden tener tasas de uso sorprendentemente bajas a pesar de su importancia, ya que sus pases no cuentan como posesiones 'usadas' a menos que resulten en asistencias directas. Un base puro como Ricky Rubio en su prime podría tener solo 18% de uso a pesar de controlar la ofensiva, mientras que un combo guard anotador como Damian Lillard opera con 30%+ de uso. Los jugadores en sistemas ofensivos con mucho movimiento de balón como los Spurs de Popovich o los Hawks de Budenholzer típicamente tienen tasas de uso más distribuidas y bajas, mientras que sistemas heliocéntricos concentran el uso en una o dos estrellas. En evaluación de prospectos del draft, la tasa de uso en universidad o ligas internacionales proporciona contexto crucial. Un prospecto que promedió 20 puntos con 35% de uso podría no ser un anotador tan prolífico en la NBA donde su uso podría reducirse a 22%. Inversamente, un jugador eficiente con uso limitado en universidad podría florecer en la NBA con oportunidades expandidas. Los equipos también monitorean tasa de uso en situaciones específicas. Un jugador podría tener 24% de uso general pero 40% de uso en situaciones de clutch, indicando que el equipo confía en él para posesiones críticas. O un jugador podría tener uso elevado en transición pero bajo uso en media cancha, revelando su rol específico. El análisis moderno ha expandido el concepto a 'tasa de creación', que intenta capturar no solo posesiones terminadas sino también posesiones en las que el jugador crea oportunidades para otros mediante pases que generan asistencias o asistencias potenciales. Esta métrica proporciona una imagen más completa del impacto ofensivo, especialmente para playmakers que distribuyen pero no necesariamente terminan muchas posesiones ellos mismos.