Lesión de Dedo
En inglés: Finger Injury
Las lesiones de dedos son extremadamente comunes en el baloncesto, representando una proporción significativa de todas las lesiones en este deporte. Los dedos son fundamentales para prácticamente todas las habilidades del baloncesto: driblear, lanzar, pasar, atrapar, rebotear y defender. La naturaleza del juego expone constantemente los dedos a fuerzas potencialmente lesivas cuando el balón golpea los dedos en ángulos inusuales, durante contacto con otros jugadores, o cuando los dedos quedan atrapados en la ropa o equipo de oponentes. Aunque muchas lesiones de dedos se consideran menores, pueden afectar significativamente el rendimiento y, si no se tratan adecuadamente, pueden llevar a problemas crónicos. Los esguinces de dedos son las lesiones más frecuentes, afectando los ligamentos que estabilizan las articulaciones interfalángicas (entre los segmentos del dedo) y metacarpofalángicas (donde los dedos se conectan con la mano). Estas lesiones típicamente ocurren cuando el dedo se dobla forzadamente en una dirección anormal, a menudo cuando un pase golpea directamente la punta del dedo, o cuando el dedo se engancha en la ropa de un oponente durante contacto físico. Los esguinces se clasifican en grados I, II y III según la severidad del daño ligamentoso. Un esguince de grado I involucra estiramiento leve del ligamento con fibras microscópicamente desgarradas, causando dolor leve, hinchazón mínima y poca inestabilidad. El jugador generalmente puede continuar usando el dedo con molestias. El grado II representa un desgarro parcial del ligamento con dolor moderado, hinchazón visible, hematomas y cierta inestabilidad articular. El grado III indica una rotura completa del ligamento, resultando en dolor severo, hinchazón significativa, inestabilidad marcada y posible deformidad de la articulación. Las luxaciones de dedos ocurren cuando los huesos de la articulación se separan completamente de su alineación normal. La articulación interfalángica proximal (PIP), la articulación media del dedo, es el sitio más común de luxación. Estas lesiones son dramáticas y evidentes, con el dedo visiblemente deformado y angulado anormalmente. La luxación requiere reducción inmediata (recolocación) por personal médico calificado. Intentos de reducción por personas no entrenadas pueden causar daño adicional a ligamentos, tendones, nervios o vasos sanguíneos. Las fracturas de dedos pueden afectar cualquiera de las falanges (huesos del dedo). Las fracturas pueden ser simples (sin desplazamiento), desplazadas, conminutas (múltiples fragmentos), o abiertas (con laceración de la piel). Las fracturas de las falanges proximales y medias son más comunes que las de las falanges distales. Los síntomas incluyen dolor severo, hinchazón rápida, hematomas, deformidad visible, incapacidad para mover el dedo normalmente y crepitación (sensación de crujido) al palpar el área. La lesión del 'dedo en martillo' afecta la articulación interfalángica distal (DIP) en la punta del dedo. Esta lesión ocurre cuando el tendón extensor que endereza la punta del dedo se desgarra o avulsiona un fragmento óseo. El resultado es incapacidad para extender activamente la punta del dedo, que cuelga en flexión. Esta lesión típicamente resulta de un golpe directo en la punta de un dedo extendido, como cuando un pase golpea directamente el dedo. El tratamiento generalmente requiere férula en extensión durante 6-8 semanas de uso continuo. La lesión del pulgar del esquiador o del guardameta, técnicamente esguince del ligamento colateral cubital de la articulación metacarpofalángica del pulgar, puede ocurrir en el baloncesto cuando el pulgar se fuerza abruptamente hacia fuera, separándose de la mano. Esta lesión es particularmente problemática porque el pulgar es crucial para el agarre y el control del balón. Los esguinces severos con rotura completa del ligamento pueden requerir reparación quirúrgica para prevenir inestabilidad crónica. Las lesiones del tendón flexor, particularmente la avulsión del tendón flexor profundo conocida como 'dedo de jersey', ocurren cuando el dedo se hiperextiende forzadamente mientras está flexionado activamente, como cuando un jugador agarra la camiseta de un oponente que se aleja. El tendón se arranca de su inserción, a veces llevando consigo un fragmento de hueso. El jugador pierde la capacidad de flexionar la punta del dedo. Esta lesión requiere reparación quirúrgica temprana para los mejores resultados. Las fracturas por avulsión pueden ocurrir en varios sitios del dedo donde los ligamentos o tendones se insertan en el hueso. Durante fuerzas traumáticas, el ligamento o tendón puede arrancar un fragmento de hueso en lugar de desgarrarse. Estas lesiones combinan características de fracturas y lesiones de tejidos blandos, requiriendo manejo cuidadoso. El diagnóstico de lesiones de dedos comienza con examen físico evaluando la alineación, hinchazón, hematomas, rango de movimiento y estabilidad de cada articulación. Las pruebas de estrés específicas evalúan la integridad de los ligamentos colaterales. La capacidad de flexionar y extender activamente cada articulación ayuda a identificar lesiones de tendones. Las radiografías desde múltiples ángulos son esenciales para detectar fracturas, luxaciones, fragmentos de avulsión y asegurar la alineación adecuada después de la reducción. El tratamiento varía ampliamente según el tipo y severidad de la lesión. Los esguinces leves pueden tratarse con 'buddy taping' (vendar el dedo lesionado al dedo adyacente para soporte), aplicación de hielo y retorno gradual a la actividad. Los esguinces más severos pueden requerir férula durante 3-6 semanas. Las luxaciones después de la reducción generalmente se inmovilizan durante 3-4 semanas, seguidas de rehabilitación. Las fracturas no desplazadas pueden tratarse con férula o buddy taping durante 4-6 semanas. Las fracturas desplazadas, especialmente las que involucran superficies articulares, pueden requerir reducción cerrada o fijación quirúrgica para asegurar alineación adecuada y prevenir artritis postraumática. El dedo en martillo se trata con férula estricta en extensión. La rehabilitación enfatiza la recuperación del rango de movimiento y la prevención de rigidez, que es una complicación común de lesiones de dedos. Los ejercicios suaves de movilización comienzan temprano cuando es apropiado. El fortalecimiento progresivo y ejercicios de destreza ayudan a restaurar la función. Los tiempos de recuperación varían desde 1-2 semanas para esguinces leves hasta 3 meses o más para fracturas complejas o reparaciones de tendones.