Glosario de Baloncesto

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Dos Largo

En inglés: Long Two

El dos largo es un término específico en el vocabulario del baloncesto moderno que se refiere a tiros de dos puntos tomados desde justo dentro del arco de tres puntos, típicamente desde distancias de 20-23 pies del aro. Este tiro ha sido etiquetado como "el peor tiro en baloncesto" por muchos analistas debido a su perfil de riesgo-recompensa desfavorable: requiere casi la misma distancia y dificultad que un triple pero solo otorga dos puntos en lugar de tres. El dos largo se ha convertido en el símbolo principal del debate entre la analítica tradicional y los enfoques más matizados del baloncesto, representando las tensiones entre eficiencia estadística, habilidades individuales, y realidades situacionales del juego. La crítica analítica del dos largo es matemáticamente sólida y fácil de entender. Considera un tiro de dos puntos desde 22 pies versus un triple desde 23 pies y 9 pulgadas: la diferencia de distancia es menos de dos pies, pero uno vale dos puntos mientras el otro vale tres. Para que el dos largo sea tan eficiente como un triple promedio (digamos 35% de conversión), necesitaría ser convertido a aproximadamente 52.5%. Muy pocos jugadores convierten dos largos a este porcentaje, haciendo que el tiro sea estadísticamente ineficiente para la gran mayoría de los jugadores. Esta realidad ha llevado a muchos equipos a enfatizar a sus jugadores que "den un paso más atrás" para convertir dos largos en triples. Los datos de tracking de la NBA confirman que los dos largos son típicamente el tiro de menor eficiencia en la cancha. El promedio de la liga para dos largos es generalmente alrededor de 40-42%, produciendo aproximadamente 0.80-0.84 puntos por intento, significativamente menos eficiente que los triples (1.05+ puntos por intento) y mucho menos que los tiros en la pintura (1.20+ puntos por intento). Esta ineficiencia ha llevado a una disminución dramática en la frecuencia de dos largos en la NBA, con muchos equipos reduciendo estos intentos a niveles mínimos históricos. Sin embargo, el contexto importa enormemente en la evaluación del dos largo. Primero, no todos los dos largos son creados iguales. Un dos largo ampliamente abierto de un tirador excepcional puede ser una selección perfectamente buena. Un dos largo en situación de reloj de tiro expirando puede ser la mejor opción disponible. Un dos largo de un jugador como Kevin Durant o Chris Paul, quienes convierten estos tiros a porcentajes de élite (45-50%), puede ser tan eficiente o más que otras opciones. El problema no es necesariamente el dos largo en sí, sino los dos largos contestados, difíciles, o tomados por tiradores promedio cuando hay mejores alternativas disponibles. Algunos dos largos específicos tienen valor estratégico a pesar de su ineficiencia estadística. El pull-up de dos largos puede ser un arma importante para crear tu propio tiro cuando la defensa está bien organizada. La amenaza del dos largo puede mantener a los defensores honestos, evitando que vayan por debajo de pantallas o que den demasiado espacio. Para jugadores que no tienen un triple confiable, el dos largo puede ser su mejor opción de tiro del perímetro. En estas situaciones, eliminar completamente el dos largo puede hacer que un jugador sea menos efectivo en general. En playoffs, donde las defensas son más disciplinadas y físicas, la frecuencia de dos largos históricamente aumenta. Esto se debe a que las defensas de playoffs son mejores en eliminar triples y proteger el aro, forzando a las ofensivas hacia espacios intermedios. Los equipos con jugadores que pueden convertir dos largos difíciles frecuentemente tienen ventajas en estos entornos, ya que pueden generar tiros de calidad razonable cuando las opciones premium no están disponibles. La capacidad de Kawhi Leonard para convertir dos largos fue crucial en la carrera de campeonato de los Raptors en 2019. El dos largo también sirve como un barómetro de calidad de tiro. Los equipos con ofensivas deficientes frecuentemente toman muchos dos largos porque no pueden generar opciones mejores. Por el contrario, las ofensivas de élite típicamente minimizan dos largos porque pueden crear sistemáticamente triples, tiros en la pintura, y oportunidades de tiro libre. La tasa de dos largos puede ser un indicador útil de la calidad y sofisticación del diseño ofensivo de un equipo. Defensivamente, muchos esquemas modernos están construidos específicamente para «forzar» dos largos. La filosofía es proteger el aro agresivamente y cerrar fuertemente sobre tiradores de tres puntos, mientras se conceden dos largos más libremente. Esta es una apuesta estadística calculada: si un equipo puede forzar al oponente a tomar principalmente dos largos, la matemática favorece eventualmente a la defensa incluso si algunos de esos tiros se convierten. Equipos como los Bucks han implementado esta filosofía de manera extrema, retrocediendo masivamente en el pick-and-roll para proteger el aro mientras dan dos largos. Desde una perspectiva de desarrollo de jugadores, hay debate sobre si los jugadores jóvenes deberían practicar dos largos. Algunos argumentan que el tiempo de práctica debería enfocarse en triples y finalizaciones en el aro ya que esos son los tiros más valiosos. Otros argumentan que desarrollar el dos largo es importante para el desarrollo del tiro en general y proporciona opciones útiles en situaciones específicas de juego.