Salario Máximo
En inglés: Maximum Salary / Max Contract
El salario máximo, conocido en inglés como maximum salary o max contract, es la cantidad más alta que un equipo de la NBA puede pagar legalmente a un jugador individual bajo las reglas del convenio colectivo (CBA - Collective Bargaining Agreement) entre la liga y el sindicato de jugadores. Este concepto es fundamental en la economía del baloncesto profesional, diseñado para promover la paridad competitiva limitando cuánto pueden gastar los equipos más ricos en jugadores individuales, aunque simultáneamente crea distorsiones de mercado donde los mejores jugadores están efectivamente "subpagados" en relación a su valor real. El sistema de salario máximo fue implementado en el CBA de 1999 después del lockout de 1998-99, como mecanismo para controlar los salarios y promover distribución más equitativa del talento. Antes de este sistema, equipos en mercados grandes como Los Angeles y Nueva York podían ofrecer contratos significativamente más lucrativos, creando ventajas competitivas basadas puramente en recursos financieros. El salario máximo intenta nivelar el campo de juego limitando el poder adquisitivo de los equipos más ricos. Existen diferentes niveles de salario máximo basados en años de experiencia del jugador en la NBA. Los jugadores con 0-6 años de experiencia pueden recibir hasta el 25% del salary cap del equipo; aquellos con 7-9 años pueden recibir hasta el 30%; y jugadores con 10+ años de experiencia pueden recibir hasta el 35%. Adicionalmente, existe el "supermax" o Designated Veteran Player Extension, introducido en el CBA de 2017, que permite a equipos ofrecer hasta el 35% del cap a jugadores que cumplan criterios específicos (MVP, Defensive Player of the Year, o All-NBA selections) firmando con el equipo que los drafteó o que los adquirió en su contrato de rookie. LeBron James ha firmado múltiples contratos máximos durante su carrera, comenzando con su extensión con Cleveland en 2006. Sus movimientos a Miami en 2010 y regreso a Cleveland en 2014 involucraron contratos máximos, aunque frecuentemente firmaba deals de corta duración (1-2 años) para mantener flexibilidad y maximizar sus ganancias a medida que el salary cap aumentaba. Esta estrategia, conocida como "1+1" (un año garantizado más una opción de jugador), se convirtió en una plantilla para superestrella buscando maximizar ganancias mientras mantienen control sobre su destino. El contrato supermax más grande en la historia de la NBA fue firmado por Jaylen Brown con los Boston Celtics en 2023: cinco años, $304 millones, el primer contrato de $300 millones en la historia de la liga. Este deal ilustra cómo el salary cap creciente (impulsado por nuevos acuerdos de televisión y crecimiento de ingresos de la liga) ha llevado a contratos astronómicos que hubieran sido inimaginables hace una década. Giannis Antetokounmpo firmó una extensión supermax de cinco años y $228 millones con Milwaukee en 2020, demostrando el valor de retener a una superestrella drafteada internamente. El sistema de salario máximo crea lo que los economistas llaman "distorsiones de mercado". LeBron James, Stephen Curry y otros jugadores élite probablemente valdrían $80-100 millones anuales en un mercado completamente libre, pero el sistema los limita a aproximadamente $50-60 millones. Esta diferencia entre valor de mercado y compensación permitida crea valor excedente que los equipos pueden capturar, haciendo que adquirir jugadores de nivel supermax sea extraordinariamente valioso desde una perspectiva de eficiencia de roster. Sin embargo, el salario máximo también crea dilemas estratégicos. ¿Debe un equipo ofrecer un contrato máximo a un jugador que es claramente bueno pero no élite? Los Charlotte Hornets enfrentaron esta decisión con Kemba Walker en 2019; ofrecieron menos que el máximo, Walker firmó con Boston por un contrato completo, y Charlotte no recibió compensación. Por otro lado, equipos que ofrecen contratos máximos a jugadores que no lo merecen (como los Portland Trail Blazers con Evan Turner en 2016) sufren años de inflexibilidad de roster. El concepto de "max player" se ha convertido en una categoría importante en discusiones de la NBA. ¿Es cierto jugador un "max player"? Esta pregunta domina temporadas de agencia libre. Bradley Beal recibió un contrato supermax de Washington en 2022 ($251 millones sobre cinco años), pero debates persisten sobre si su producción justifica ese nivel de compensación. Estas decisiones frecuentemente definen el éxito o fracaso de franquicias durante años. El salario máximo también afecta decisiones de intercambio. Equipos frecuentemente son reacios a intercambiar por jugadores con contratos máximos a menos que sean verdaderas superestrelles, porque esos contratos limitan severamente la flexibilidad del salary cap. Cuando Russell Westbrook fue intercambiado de Houston a Washington en 2020, su contrato máximo (que pagaba $44 millones en 2021-22) hizo difícil encontrar socios comerciales dispuestos a absorber esa obligación salarial. La introducción del supermax pretendía ayudar a equipos pequeños retener a sus estrellas, pero ha tenido resultados mixtos. Mientras Giannis permaneció en Milwaukee, otros jugadores como Anthony Davis forzaron salidas de New Orleans a pesar del supermax disponible, y Kawhi Leonard dejó San Antonio incluso antes de ser elegible. Esto sugiere que para algunos jugadores, factores como situación del mercado, preferencias personales y oportunidades de ganar campeonatos superan la compensación financiera máxima.