NCAA
En inglés: NCAA (National Collegiate Athletic Association)
La NCAA (National Collegiate Athletic Association) es la organización que gobierna el deporte universitario en Estados Unidos, incluyendo el baloncesto universitario masculino y femenino, que representa una de las instituciones deportivas más importantes y culturalmente significativas de América. La NCAA regula las competiciones atléticas de más de 1,100 instituciones de educación superior en Estados Unidos y Canadá, estableciendo reglas sobre elegibilidad de estudiantes-atletas, reclutamiento, becas y conducta de programas deportivos. Fundada en 1906, la NCAA inicialmente se centró en hacer el fútbol americano universitario más seguro, pero se expandió para gobernar múltiples deportes, con el baloncesto convirtiéndose en uno de sus programas insignia. La organización se divide en tres divisiones: División I, División II y División III, basadas en el tamaño de la escuela, presupuesto atlético y nivel de competición. La División I es el nivel más alto y competitivo, donde compiten los mejores programas de baloncesto universitario que regularmente producen jugadores de NBA. El baloncesto de la NCAA División I está dividido en 32 conferencias, agrupaciones regionales o temáticas de escuelas que compiten entre sí durante la temporada regular. Conferencias prestigiosas incluyen la ACC (Atlantic Coast Conference), Big Ten, Big 12, SEC (Southeastern Conference), Pac-12 y Big East, que históricamente han dominado el baloncesto universitario y producido la mayoría de los jugadores de NBA. Cada conferencia tiene su propio torneo de postemporada que determina el campeón de conferencia y ayuda a determinar la clasificación para el Torneo de la NCAA. La temporada regular de baloncesto de la NCAA típicamente se extiende de noviembre a principios de marzo. Los equipos juegan aproximadamente 30-35 partidos, incluyendo partidos de conferencia y partidos fuera de conferencia. Los mejores equipos construyen sus currículums para impresionar al Comité de Selección del Torneo de la NCAA, que determina qué 68 equipos son invitados al torneo nacional. Los partidos de temporada regular se juegan en campus universitarios, creando atmósferas únicas con estudiantes apasionados y tradiciones escolares arraigadas. El sistema de becas atléticas de la NCAA ha sido tradicionalmente el modelo dominante para el baloncesto universitario. Los programas de División I pueden ofrecer hasta 13 becas completas para baloncesto masculino, cubriendo matrícula, alojamiento, comida y libros. Estas becas permiten a estudiantes de familias de bajos ingresos acceder a educación superior mientras desarrollan sus habilidades baloncestísticas. Sin embargo, el sistema ha sido criticado durante décadas por no compensar a los atletas mientras las escuelas, entrenadores y la NCAA generan miles de millones de dólares en ingresos. Las reglas de elegibilidad de la NCAA son complejas y estrictas. Los estudiantes-atletas deben mantener ciertos estándares académicos, incluyendo requisitos de GPA (promedio de calificaciones) y progreso hacia un título. No pueden recibir compensación por su rendimiento atlético, aunque esto ha cambiado dramáticamente con la introducción de las reglas NIL (Name, Image, Likeness) en 2021. Los atletas que aceptan dinero de agentes o juegan profesionalmente pierden su elegibilidad NCAA, aunque reglas recientes han relajado algunas de estas restricciones. El proceso de reclutamiento en la NCAA es intenso y altamente regulado. Los entrenadores universitarios viajan por todo Estados Unidos (y cada vez más internacionalmente) para identificar y reclutar a los mejores prospectos de secundaria. El reclutamiento está gobernado por reglas estrictas sobre cuándo y cómo los entrenadores pueden contactar a prospectos, cuántas visitas oficiales se permiten y qué beneficios pueden ofrecerse. Las violaciones de reclutamiento pueden resultar en sanciones severas para los programas, incluyendo prohibiciones de postemporada, pérdida de becas y despidos de entrenadores. La NCAA también enfrenta desafíos significativos en la era moderna. El fenómeno "one-and-done", donde los mejores prospectos juegan solo un año de baloncesto universitario antes de declararse para el Draft de la NBA, ha cambiado la naturaleza del deporte. Programas de élite como Duke, Kentucky y Kansas frecuentemente rotan a jugadores de cinco estrellas cada temporada, creando equipos talentosos pero jóvenes que carecen de continuidad. Este sistema ha generado debates sobre si la NCAA debería seguir siendo el camino principal hacia la NBA. El baloncesto femenino de la NCAA ha crecido significativamente en popularidad y nivel de competición. Programas como UConn, Stanford, South Carolina y Tennessee han construido dinastías, y estrellas como Caitlin Clark, Paige Bueckers y Angel Reese han atraído atención nacional. El Torneo de la NCAA femenino atrae millones de espectadores y representa una vía importante hacia la WNBA y carreras profesionales en Europa.