Two-Way Player Contract
En inglés: Two-Way Player Contract
Un Two-Way Player Contract, o Contrato Bidireccional, es un tipo especial de contrato de la NBA introducido en 2017 que permite a los equipos firmar jugadores que dividen su tiempo entre la plantilla de la NBA y el equipo afiliado de la G League. Este mecanismo contractual ha transformado cómo los equipos de la NBA desarrollan talento joven y gestionan los últimos lugares de sus plantillas, proporcionando un puente crucial entre el baloncesto de desarrollo y la NBA mientras ofrece a jugadores en el margen oportunidades valiosas para demostrar su valor. Bajo el sistema de contrato de dos vías, cada equipo de la NBA puede tener hasta tres jugadores de dos vías en su organización (el límite aumentó de dos a tres en 2021). Estos jugadores no cuentan contra los 15 lugares de plantilla estándar de la NBA, creando efectivamente plantillas de 18 jugadores. Los jugadores de dos vías pueden pasar hasta 50 juegos (aproximadamente 60% de la temporada de 82 juegos) con el equipo de la NBA, con el tiempo restante pasado en la G League. Esta flexibilidad permite a los equipos llamar a jugadores cuando necesitan profundidad debido a lesiones, gestión de carga o situaciones específicas de partido. La estructura de compensación de los contratos de dos vías refleja su naturaleza híbrida. Los jugadores ganan diferentes salarios dependiendo de dónde están jugando. Cuando están en una plantilla de la NBA, reciben un salario prorrateado basado en el salario mínimo de la NBA para su nivel de experiencia (típicamente cientos de miles de dólares). Cuando están en la G League, ganan un salario de G League (significativamente menor, en el rango de $40,000-75,000 anualmente). El resultado es que un jugador de dos vías que pasa tiempo sustancial con el equipo de la NBA puede ganar varios cientos de miles de dólares en una temporada, considerablemente más que un jugador estándar de G League. Los contratos de dos vías son típicamente de una temporada, aunque pueden ser convertidos a contratos estándar de la NBA si un jugador demuestra que pertenece a la liga. De hecho, la conversión de contratos de dos vías a contratos de la NBA completos se ha vuelto común, con docenas de jugadores haciendo esta transición cada año. Esta vía de conversión incentiva a jugadores de dos vías a maximizar su rendimiento durante sus oportunidades limitadas con el club de la NBA. El perfil típico de un jugador de dos vías incluye selecciones tardías de draft que necesitan tiempo de desarrollo, jugadores no seleccionados en el draft que impresionaron en entrenamientos de verano o pretemporada, veteranos de la G League que han mostrado potencial de la NBA, y ocasionalmente jugadores internacionales que transitan al baloncesto estadounidense. Estos jugadores están generalmente en la frontera de las plantillas de la NBA, poseyendo habilidades de la NBA en ciertas áreas pero necesitando refinamiento o desarrollo en otros aspectos de su juego. La experiencia de ser un jugador de dos vías es única y desafiante. Los jugadores deben estar preparados para viajar con poco aviso, potencialmente jugando un partido de G League una noche y luego volando para unirse al equipo de la NBA al día siguiente. Deben adaptarse rápidamente a diferentes sistemas de juego, roles de equipo y niveles de competición. La incertidumbre es constante: nunca saben cuándo serán llamados, cuánto tiempo permanecerán con el equipo de la NBA, o si su llamado será por un partido o por varias semanas. Desde la perspectiva de gestión de equipos de la NBA, los contratos de dos vías ofrecen flexibilidad invaluable. Los equipos pueden desarrollar prospectos jóvenes en la G League donde reciben minutos de juego consistentes y coaching enfocado, mientras mantienen la capacidad de acceder a ese talento rápidamente cuando lo necesitan. Durante tramos de la temporada con múltiples lesiones, los jugadores de dos vías proporcionan profundidad de plantilla sin comprometer lugares de plantilla valiosos o crear compromisos contractuales a largo plazo. Los jugadores de dos vías también se benefician del acceso a instalaciones, coaching y recursos de la NBA incluso cuando están jugando en la G League. Participan en los entrenamientos del equipo de la NBA cuando están con el club, aprendiendo de veteranos y coaches de la NBA. Reciben planes de desarrollo personalizados creados por el personal de la organización. Este acceso a recursos de nivel NBA mientras desarrollan su juego en la G League puede acelerar significativamente el desarrollo de jugadores. Las restricciones en los contratos de dos vías han evolucionado. Originalmente, los jugadores de dos vías no eran elegibles para los playoffs de la NBA, limitando su valor para equipos de contención. Esta regla se relajó, permitiendo a equipos convertir contratos de dos vías a contratos estándar antes de los playoffs si desean hacer al jugador elegible para la postemporada. Durante la pandemia de COVID-19, las reglas de dos vías fueron temporalmente modificadas para proporcionar mayor flexibilidad a medida que los equipos lidiaban con ausencias relacionadas con protocolos de salud. Historias de éxito de jugadores de dos vías validan el sistema. Christian Wood firmó múltiples contratos de dos vías antes de establecerse como un jugador titular de la NBA capaz de promediar más de 20 puntos por juego. Duncan Robinson, no seleccionado en el draft de Miami Heat, comenzó como jugador de dos vías antes de convertirse en uno de los mejores tiradores de tres puntos de la liga y ganar un contrato multimillonario.