Pase Empujado
En inglés: Push Pass
El pase empujado es una técnica de distribución con una sola mano que consiste en empujar el balón hacia el receptor mediante un movimiento directo y controlado desde una posición cercana al cuerpo. A diferencia del pase de pecho que utiliza ambas manos, o del pase de béisbol que implica un movimiento amplio similar al lanzamiento, el pase empujado se caracteriza por su economía de movimiento y su capacidad para ejecutarse rápidamente desde múltiples posiciones. Esta técnica es particularmente valiosa cuando el pasador necesita distribuir el balón rápidamente sin telegrafiar sus intenciones o cuando el espacio limitado impide movimientos más amplios. La mecánica del pase empujado comienza con el balón sostenido con una mano, típicamente a la altura del pecho, cadera o incluso más bajo. La mano pasadora se coloca detrás del balón con los dedos extendidos, mientras la otra mano puede estabilizar el balón brevemente antes de la liberación o simplemente estar lista para proteger. El movimiento de ejecución implica extender el brazo hacia adelante en un movimiento de empuje, usando principalmente la fuerza del hombro, tríceps y muñeca. El snap de muñeca al final del movimiento proporciona dirección y velocidad final al pase, mientras que el seguimiento con los dedos apuntando hacia el objetivo asegura precisión. La postura del cuerpo puede variar dependiendo de la situación: desde una postura atlética baja durante la penetración hasta una posición más erguida en situaciones de perímetro. En el contexto del juego moderno, el pase empujado ha ganado prominencia especialmente en situaciones de pick and roll y drive and kick. Cuando un armador penetra hacia la pintura y atrae defensores, necesita distribuir el balón rápidamente a tiradores abiertos en el perímetro. El pase empujado permite esta distribución rápida sin necesidad de preparar el balón con ambas manos o realizar un movimiento amplio de lanzamiento. El pasador puede mantener una mano de dribleo activa o protectora mientras ejecuta el pase con la otra mano, manteniendo sus opciones abiertas hasta el último momento. Esta versatilidad hace que el pase empujado sea difícil de anticipar para los defensores. El pase empujado también es fundamental en situaciones de transición rápida. Cuando los jugadores corren por la cancha en contraataque, el pase empujado permite distribuciones rápidas sin romper el ritmo del movimiento. Un jugador puede recibir un pase mientras corre, dar uno o dos dribbles, y distribuir con un pase empujado a un compañero en mejor posición, todo en un movimiento fluido que mantiene la velocidad del ataque. Esta eficiencia de movimiento es crucial en el baloncesto moderno de ritmo rápido, donde cada décima de segundo cuenta en la conversión de ventajas de transición en puntos. Jugadores contemporáneos como Luka Doncic, James Harden y Trae Young han perfeccionado el arte del pase empujado desde situaciones de penetración. Estos armadores utilizan su capacidad de penetración para colapsar defensas, y luego emplean pases empujados precisos para encontrar tiradores abiertos. La habilidad de ejecutar estos pases con cualquiera de las dos manos aumenta significativamente su efectividad, permitiéndoles distribuir hacia cualquier lado del piso sin necesidad de ajustar su posición corporal. Desde la perspectiva del entrenamiento, el pase empujado requiere desarrollo de la fuerza y control de una sola mano. Los jugadores practican ejercicios de pase con una mano a varias distancias, comenzando con distancias cortas y progresando a pases más largos. Los ejercicios de penetración y pase son particularmente efectivos, donde el jugador driblea hacia la pintura contra un defensor y debe distribuir a tiradores estacionarios o en movimiento usando pases empujados. La práctica con ambas manos es esencial para desarrollar versatilidad completa. Los riesgos del pase empujado incluyen menor potencia en comparación con pases de dos manos para distancias largas, y potencial menor precisión si la técnica no se domina completamente. Sin embargo, las ventajas en términos de velocidad de ejecución y capacidad de ocultar intenciones generalmente superan estas limitaciones en las situaciones apropiadas.