Bracket
En inglés: Bracket (Tournament Bracket)
El bracket, conocido en español como el cuadro de eliminación o cuadro de torneo, es el diagrama visual que representa la estructura completa del Torneo de la NCAA, mostrando todos los emparejamientos, rondas y el camino que cada equipo debe tomar para llegar al campeonato nacional. El bracket de March Madness se ha convertido en un ícono cultural en Estados Unidos, con millones de personas llenando brackets cada año en un intento de predecir correctamente los resultados de los 67 partidos del torneo, desde la primera ronda hasta el juego de campeonato nacional. La estructura del bracket moderno de la NCAA incluye 68 equipos organizados en cuatro regiones: Este, Oeste, Sur y Medio Oeste. Cada región contiene 16 equipos sembrados (ranked) del 1 al 16, con el equipo #1 considerado el mejor de esa región y el #16 el más débil. Cuatro equipos adicionales compiten en los juegos "First Four" antes de que el bracket principal de 64 equipos comience. Los equipos son emparejados de manera que, en teoría, los mejores equipos no se enfrenten entre sí hasta las rondas posteriores: el #1 juega contra el #16, el #2 contra el #15, y así sucesivamente. El Comité de Selección de la NCAA, compuesto por directores atléticos y administradores de conferencias, es responsable de crear el bracket. Este comité se reúne durante varios días antes del "Selection Sunday" para evaluar cientos de equipos, determinar qué 68 merecen invitaciones al torneo, sembrarlos apropiadamente y colocarlos en regiones. El proceso considera múltiples factores: récord general, récord contra equipos rankeados de alto nivel, fuerza del calendario, actuaciones recientes, lesiones de jugadores clave y métricas avanzadas como el NET (NCAA Evaluation Tool). Las decisiones del comité son intensamente analizadas y frecuentemente controvertidas, especialmente respecto a los equipos en la "burbuja" (al borde de la clasificación). Llenar un bracket se ha convertido en un ritual anual para millones de estadounidenses. Desde oficinistas hasta presidentes (Barack Obama famosamente llenaba y compartía su bracket cada año), personas de todos los ámbitos de la vida intentan predecir el caos de March Madness. Las estrategias para llenar brackets varían enormemente: algunos usan análisis estadístico sofisticado y modelos de computadora, otros confían en conocimiento de baloncesto universitario y observación de partidos, mientras que algunos eligen basándose en colores de uniformes, mascotas o corazonadas. La verdad es que ninguna estrategia ha producido consistentemente brackets ganadores debido a la imprevisibilidad inherente del torneo. La improbabilidad matemática de un bracket perfecto es asombrosa. Con 67 partidos en el torneo, hay 2^67 combinaciones posibles de resultados si cada partido fuera una moneda al aire (aproximadamente 147 quintillones de posibilidades). Incluso considerando las probabilidades basadas en sembrados, las posibilidades de predecir perfectamente todos los resultados son astronómicamente bajas. De hecho, en la era del seguimiento digital de brackets, nunca ha habido un bracket perfecto verificado más allá de las primeras rondas. Warren Buffett una vez ofreció mil millones de dólares por un bracket perfecto, destacando cuán imposible es la hazaña. Los concursos de brackets son ubicuos durante March Madness. ESPN, Yahoo, CBS Sports y otras plataformas alojan concursos en línea gratuitos que atraen millones de participantes. Muchos lugares de trabajo organizan pools de brackets donde colegas compiten por dinero o derechos de alardeo. Las apuestas en brackets varían desde $5 en concursos casuales entre amigos hasta miles de dólares en competiciones serias. Algunos concursos ofrecen premios para el bracket mejor clasificado, mientras que otros tienen categorías para el mejor bracket de la primera ronda, bracket más inusual que tuvo éxito, o bracket más cercano a perfecto. Las "upset picks" (selecciones de sorpresas) son una parte estratégica de llenar brackets competitivos. Dado que virtualmente todos seleccionan que los equipos sembrados más alto ganen en las primeras rondas, un bracket necesita predecir correctamente algunas sorpresas para destacarse del campo. Sin embargo, seleccionar demasiadas sorpresas puede destruir un bracket rápidamente. El arte está en identificar qué sembrados bajos tienen características que podrían molestar a favoritos: tiradores de tres puntos de élite, jugadores veteranos de experiencia, estilos de juego únicos que confunden a oponentes, o ventajas de emparejamiento específicas. Ciertos sembrados históricamente producen sorpresas con más frecuencia. El emparejamiento #12 vs #5 es infame por producir sorpresas, con al menos un #12 derrotando a un #5 en casi todos los torneos recientes. El emparejamiento #11 vs #6 también produce sorpresas frecuentes. Estas tendencias históricas influyen en cómo las personas llenan brackets, aunque confiar demasiado en patrones históricos puede ser engañoso ya que cada torneo es único. El fenómeno del bracket se ha expandido más allá de March Madness. Otros torneos deportivos como la Copa Mundial Femenina de Fútbol, los playoffs de la NBA y eventos de entretenimiento como el desafío de canciones de verano han adoptado formatos de bracket. Sin embargo, ninguno captura la imaginación cultural como el bracket de March Madness, que combina accesibilidad (cualquiera puede participar), imprevisibilidad (las sorpresas son garantizadas) e importancia (determina un campeonato nacional legítimo).